Daniela Celis, siempre creativa y cercana a sus seguidores, compartió en Instagram la original propuesta que ideó para el segundo cumpleaños de sus hijas, Laia y Aimé -fruto de su relación con Thiago Medina-, que será el próximo 29 de enero. En lugar de los clásicos souvenirs, la influencer decidió que cada invitado se lleve un recuerdo único y lleno de significado: un dibujo hecho por las niñas, acompañado de su historia.

En el posteo, Daniela explicó cómo nació la idea: “Durante este año Laia y Aimé experimentaron el arte. Ellas pintaron desde los 10 meses, están terminando un block de mil hojas y por supuesto mamá NO tiró ningún dibujo. Cada invitado se va a llevar su dibujo con su historia detrás, pero todos los hicieron felices, juntas, día de lluvia, tardes aburridas, siempre pintan”, escribió.
Una propuesta con valor emocional
La iniciativa busca darle un sentido especial a cada trazo. Daniela detalló que algunos dibujos son simples rayas, porque fueron los primeros que hicieron; otros están llenos de colores, reflejando el momento en que descubrieron la textura de la pintura; y también hay obras con huellas de manos, cuando preferían pintarse a ellas mismas. “Queremos que tengan algo hecho por ellas, y en vez que sea un papel que se tire, otras personas le den valor a una silueta de color”, agregó.
Las imágenes que derritieron Instagram
En las fotos que compartió, se ve a las pequeñas sentadas en sus sillas altas, concentradas en la actividad artística. Frente a ellas, hojas blancas con trazos verdes, azules y violetas, y paletas llenas de pintura en tonos vibrantes como rojo, amarillo y naranja. Cada una sostiene un pincel, mientras en la mesa descansan tazas decoradas con dibujos infantiles y recipientes para enjuagar los pinceles.

En una de las imágenes, una de las niñas muestra la palma de la mano llena de pintura, dejando en claro que la experiencia fue tan divertida como creativa. En otra, ambas aparecen juntas, cada una en su silla, rodeadas de hojas con garabatos coloridos, en un ambiente cálido y familiar, con cuadros florales en la pared y luz natural entrando por la ventana. También hay una foto tomada en un día de lluvia, donde una de ellas pinta junto al vidrio, con la paleta llena de colores y la hoja lista para recibir nuevas formas.
Un cumpleaños distinto
Con esta propuesta, Daniela no solo celebra el crecimiento de sus hijas, sino que también les enseña el valor del arte y la importancia de compartir momentos significativos. La idea de convertir cada dibujo en un recuerdo para los invitados es una manera original de sumar emoción a la fiesta y de mostrar que la creatividad puede ser el mejor regalo.

Sin dudas, esta iniciativa marca tendencia: souvenirs personalizados, hechos con amor y dedicación, que cuentan historias únicas. Y, como dijo Daniela para cerrar su posteo en nombre de las pequeñas: “Espero que les guste. Los queremos, Aimé y Laia”.


