Tao celebró su tercer cumpleaños en José Ignacio (Uruguay) con una fiesta al aire libre pensada a su medida. El íntimo festejo se organizó en un entorno campestre rodeado de verde y cielo abierto, lejos del ruido y cerca de lo esencial, marca registrada de Dignity y su familia.
La elección de la temática ecuestre acompañó el estilo de vida que vienen mostrando Calu Rivero y Aíto de la Rúa, con una apuesta clara por lo natural y lo simple.
El encuentro reunió a familiares –desde los abuelos y primos, a su tía, Marou– y amigos cercanos que llegaron desde temprano para compartir el día. No hubo estructuras rígidas ni cronogramas cerrados, sino una dinámica relajada que dejó que todo fluyera con el ritmo de los chicos. La ambientación acompañó esa idea con detalles integrados al paisaje y espacios amplios para moverse con libertad.

El tercer cumpleaños del primogénito de los Rivero/de la Rúa marcó un momento especial para la familia y se vivió como una celebración íntima, sin estridencias. Y, como era de esperarse, fue una reunión cuidada, donde cada decisión respondió al deseo de crear un recuerdo genuino.

Inflables, juegos y una tarde sin pausa
En el predio se instalaron inflables de gran tamaño que se convirtieron en el centro de la escena desde el primer minuto. Los chicos corrieron entre risas, saltos y carreras mientras los adultos acompañaban desde los laterales.

La energía del lugar se sostuvo durante toda la tarde con una dinámica espontánea que no necesitó animadores ni consignas forzadas. Y donde, por momentos, también sonó Shakira, mucho más que alguien de la familia.

Se dispusieron mesas bajas y mantas sobre el pasto para que la merienda se integrara al juego. La propuesta gastronómica fue simple y acorde al entorno, con opciones pensadas para compartir sin formalidades. Todo estuvo organizado para que los más chicos pudieran moverse sin límites y los grandes pudieran relajarse, beber ricos vinos y disfrutar de la naturaleza.

El presente que emocionó a Tao
El martes 24 comenzó con una mega sorpresa para Tao. Un tierno caballo con un inflable color rojo con el número 3 irrumpió en el campo y conmovió a los familiares que presenciaron el emotivo momento del encuentro con el pequeño.

La elección sorprendió por su originalidad y por el significado que implicó dentro de ese contexto natural.

Tao se acercó con curiosidad y fue acompañado de cerca por Calu en ese primer contacto. La escena se dio con calma y cuidado, respetando los tiempos del niño. La imagen del hermanito de Bee montado al caballo sintetizó la autenticidad del festejo en José Ignacio.

La tierna elección del presente se convirtió en el detalle más comentado del cumpleaños y reforzó la conexión de la familia con la vida campestre que abrazan.
El momento de las velitas
Tal como se pudo ver en uno de los videos que compartió su mamá, a la hora de soplar las velitas el pequeño interrumpió a los presentes para pedirles que cantaran "despacito" el "Feliz cumpleaños". "No griten tanto", reclamó.

Tras la instrucción, rápidamente todos interpretaron que debían "bajar la intensidad" del festejo. Un detalle tierno en que Tao demostró que se estaba viendo un poco abrumado al ser foco de atención.

El mensaje de Calu por los 3 años de Tao
Con motivo del cumpleaños, Carla Soledad Rivero –ese su nombre original– compartió un mensaje dedicado a su hijo que acompañó con imágenes del festejo. "Tao cumplió 3. Y el Tao no se explica. Se baila. Se corre. Se ríe. Se mezcla. Te amamos infinito", escribió la actriz con su característica sensibilidad.
En su escrito, la actriz catamarqueña jugó con el significado del nombre de su primogénito. El Tao en la filosofía china significa literalmente "el camino", "la vía" o "el método" y se basa en fluir con la naturaleza, el equilibrio del yin-yang y la no-acción (wu wei). El desapego, la no resistencia, la fuerza de lo simple y el autoconocimiento son algunos de los pilares.

Por su parte, la abuela materna del pequeño, Rita del Valle, le dedicó estas palabras en el posteo de Calu: "Tao amor de mi vida, cuánta dulzura, determinación y claridad".
La repercusión no tardó en llegar con mensajes de afecto y felicitaciones. La combinación de imágenes y palabras terminó de completar el retrato de un cumpleaños vivido con plenitud.

Cada detalle estuvo alineado con la idea de celebrar la vida y los vínculos en comunidad y en contacto con el entorno. El recuerdo que quedará por siempre es el de una tarde luminosa en Uruguay que acompañó un momento clave en la vida de Tao.
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