Miriam Lanzoni decidió hablar sin filtros sobre uno de los momentos más difíciles de su último tiempo. A través de un posteo en Instagram, la actriz compartió un video en el que mostró las lastimaduras que la psoriasis le generó en la piel, con imágenes que resultaron impactantes, y acompañó ese material con una carta profundamente personal.
En el texto, Lanzoni contó cómo transitó la enfermedad y el impacto emocional que le provocó: “Por momentos me costaba mirarme, meses enteros de tratamientos, de no poder creer que mi piel se viera así”, afirmó. En el mismo relato, describió la crudeza del proceso que atravesó: “Había días que me levantaba y estaba con más lesiones que piel sana, me dolía mirarme así, noches interminables sin dormir por la picazón”, reveló.

La actriz también confesó que la psoriasis la obligó a frenar proyectos laborales y a enfrentarse a sentimientos de vergüenza: “Sentí mucha vergüenza que me vieran en esta versión, mucha”, expresó. Sin embargo, con el paso del tiempo, logró resignificar la experiencia y convertirla en un aprendizaje profundo: “Hoy es lo que más agradezco de este 2025”, afirmó.

En su reflexión, Lanzoni sostuvo que la enfermedad la llevó a replantearse muchas cosas y a reconectar consigo misma: “Me hizo re confirmar que mi valor no desciende por nada, todo lo maravilloso que soy y he construido no se viene abajo por unas manchas”, reveló. Además, explicó que en su caso la psoriasis tiene un fuerte componente emocional y está vinculada al estrés.
Por último, dedicó un agradecimiento especial a su médica, a quien destacó no solo por los tratamientos recibidos sino también por el acompañamiento humano durante todo el proceso.
La carta completa de Miriam Lanzoni
No existe fuerza más poderosa que la verdad.
Me pasaron muchas cosas espectaculares este año, fiel a mi estilo busqué siempre la excelencia en todo, amé, reí, lloré mucho, me frustré, me emocioné.
Pero hubo algo muy significativo, ¡una señora PSORIASIS!
Por momentos me costaba mirarme, meses enteros de tratamientos, de no poder creer que mi piel se viera así, había días que me levantaba y estaba con más lesiones que piel sana, me dolía mirarme así, noches interminables sin dormir por la picazón, por tener que dormir envuelta en film, suspender proyectos de trabajo porque no había como disimular todo mi cuerpo y mi rostro asi, y porque era impensado hacerlo con esto como parte mía….
Sentí mucha vergüenza que me vieran en esta versión, ¡mucha!
¿Y saben qué?
¡Hoy es lo que más agradezco de este 2025!
Por eso lo quiero compartir con ustedes. Las mejores oportunidades vienen dizfrazadas de ogros que asustan.
Me puso de rodillas ante Dios, me hizo abrazarme muy fuerte, me llevó a lugares muy oscuros para darle luz, me regaló autoconocimiento, piedad y benevolencia conmigo misma, ternura, comprensión y un poder inconmensurable.
Me hizo reconfirmar que mi valor no desciende por nada, todo lo maravilloso que soy y he construido no se viene abajo por unas manchas ni por nada.
Porque además mi tipo de psoriasis tiene origen en la cabeza, con las emociones, tiene línea directa con el estrés, y parte de curarla fue reaprender muchas cosas fabulosas. De no haber sido así, me hubiese resistido como lo venía haciendo.
A los cabeza dura como yo, a veces nos toca terapia de choque extremo, y lo celebro y agradezco con el alma.
Y un capítulo aparte para mi doctora, que no solo me acompañó con los mejores tratamientos, complementos, etc para curarla, sino por su humanidad y amor.
