El escándalo que se desató alrededor de El Polaco sumó un nuevo capítulo. Luego del duro descargo que el cantante publicó este martes en sus historias de Instagram para desmentir una supuesta infidelidad a Barby Silenzi, la mujer señalada como su presunta amante, la modelo e influencer tucumana conocida como La Polaca Apas, hizo una serie de posteos que dieron que hablar.
La polémica había comenzado cuando se viralizó una selfie del ídolo de la cumbia frente al espejo de un baño. En el reflejo se veía un pie asomando desde la ducha y, rápidamente, usuarios en redes sociales comenzaron a especular con la presencia de una tercera en discordia.

Desde la cuenta de X Tendencias en Argentina compartieron la imagen junto a otra foto de la influencer y escribieron: “El Polaco subió una foto y se le veía el pie a su amante: Barby Silenzi salió a aclarar que era suyo el pie, pero después la amante le filtró fotos juntos”. El mensaje se replicó y el nombre del cantante volvió a quedar en el centro de la escena.
Sin embargo, cuando el rumor recién comenzaba a crecer, Barby Silenzi ya había salido a aclarar la situación. En diálogo con Pochi, de @gossipeame, aseguró: “Jajaj ese es mi pie porque esa foto es de cuando fuimos a Las Vegas”.

Más tarde, fue el propio El Polaco quien publicó un contundente comunicado. “Buen día para todos... no soy de aclarar giladas pero me tienen los huevos llenos... el piesito que se ve en la foto que dicen que supuestamente es mi amante jaajjajaja es de @barbysilenzi1”, escribió.
Y agregó: “Es una foto vieja de cuando viajamos con la familia de vacaciones... más que nada para que los boludos dejen de hablar giladas. Tan idiota no voy a ser para subir una foto con el fondo de un pie y amantes apenas puedo con una... Que tengan un hermoso martes. Siempre con Dios”.

Las sugestivas historias de La Polaca Apas
En medio de ese clima caliente, La Polaca Apas decidió expresarse —aunque sin mencionar directamente al cantante— a través de tres historias en su cuenta de Instagram.
La primera fue un video grabado en una fiesta o evento. En las imágenes se la vio bailando, vestida con un top oscuro y falda, muy cerca de la cabina donde estaba tocando el DJ internacional Michael Bibi.
La influencer se movía con soltura entre un grupo de personas, mientras sonaba música electrónica y el ambiente mostraba luces azules y una gran araña colgando del techo.
Sobre ese video escribió: “Los chismosos inventandoooo yo...”, y acompañó la frase con varios emojis: una lengua afuera, un loro, una tijera y un símbolo de prohibido.
El mensaje fue interpretado por muchos como una respuesta irónica a quienes la señalaban como la tercera en discordia.

Horas después compartió otra historia. Esta vez fue un primer plano suyo, cantando o moviendo los labios frente a cámara, con gesto relajado. En la pantalla se veían letras “ZZZ”, en clara alusión a dormir o al aburrimiento. El guiño pareció reforzar la idea de que, para ella, el escándalo no tenía mayor importancia.

Finalmente, ya en la mañana posterior al descargo de El Polaco, subió una tercera historia. En esa imagen se la vio en un ambiente íntimo, con el cabello recogido y una musculosa verde, apoyando el mentón sobre su mano tatuada y mirando fijamente a cámara.
Sin texto explícito, la expresión fue lo que más llamó la atención: una mirada sostenida, casi desafiante, como esperando una reacción o dejando en suspenso una respuesta que nunca llegó a escribir.

Sus publicaciones no incluyeron menciones directas al cantante ni aclaraciones formales. Sin embargo, en el contexto del escándalo, cada gesto fue leído en clave de respuesta. Mientras El Polaco buscó cerrar la polémica con un mensaje frontal y sin filtros, la influencer eligió la ironía, el silencio estratégico y la exposición calculada.
Así, en medio de versiones cruzadas, capturas virales y aclaraciones públicas, las redes volvieron a convertirse en el escenario principal de una historia que combinó rumores, descargos y posteos sugestivos.
Y aunque el cantante intentó dar por terminado el tema, los movimientos digitales de la mujer señalada como la supuesta amante mantuvieron viva la conversación.

