Enviado especial a Punta del Este
La vida de Luciana Salazar se encuentra cruzada por el conflicto legal que mantiene desde hace años con Martín Redrado. Velando por los intereses de su hija, Matilda Salazar, la modelo es insistente a la hora de hablar del problema que aún no tiene solución judicial.
“La verdad es que fue un año duro. No fue un gran año”, es lo primero que le dice a GENTE al ser consultada por su balance de 2025 en el marco de una nota exclusiva desde Punta del Este.
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“Tuve que seguir luchando con lo que vengo hace cuatro años, pero creo que el 2026 va a ser el momento en el que se va a terminar. Va a ser, realmente, el gran año en el que Matilda va a recuperar sus derechos y voy a poder festejar algo que debería ser normal. Tantos años de lucharla…”, insiste.
-Matilda es grande y se da cuenta de lo que pasa, ¿qué te dice sobre esta situación?
-Es difícil explicarle a una nena de ocho años lo que es la Justicia, los abogados… pero de a poco se le va diciendo y entiende lo que puede. Yo trato de mantenerla al margen, pero sabe lo que hizo Redrado. Pero para ella es todo mucho más simple y cree que las cosas se solucionan levantando un teléfono o mandando un mensajito diciendo “pedime perdón y ya está”. Ojalá fuera así, pero no lo es. Hay que esperar los tiempos de la Justicia como se debe.


-Me decís que para ella todo es más simple, ¿cuál fue la propuesta mas “inocente” que te hizo al respecto para que soluciones el conflicto?
-Un día me preguntó: ‘Mamá, ¿vos tenes el contacto de Martín?”. Le conteste que si y me dijo “bueno, escribile, decile que te pida perdón y ya está”. Eso es algo de la mente de los chicos inocentes. Si fuera tan fácil todo viviríamos en un mundo maravilloso, pero no es así. Es difícil, pero traté de explicarle que no todo es así de sencillo.
-En otras oportunidades me dijiste que este tema te estaba afectando a la salud, ¿cómo estás y cómo hacés para estar fuerte?
-El año pasado (2025) sufrí estrés severo crónico. No fue fácil. Aparte tuve a mi viejo internado durante un mes y medio. Eso también me afectó. Pensamos que casi se nos iba. Y todo fue dramático. Ahora está bien, pero el año fue complicado.

-¿Qué le dirías a Redrado si tenés la oportunidad de hablarle cara a cara?
-Yo creo que a este hombre ya no se le puede decir nada. No sé si no escucha a la gente que lo quiere o si no tiene un entorno que lo quiera de verdad porque sino lo aconsejarían bien. Esto está mal. No se le hace esto a una menor. Por más despecho que tenga hacia la madre, hay una menor en el medio. Con estas cosas, él se autodestruye. Lo perjudica en la credibilidad, porque vive de eso, y queda mal con todas las desmentidas que sufrió. Con una menor en el medio no sale nunca más de eso.

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-¿Qué se viene este 2026?
-Hay proyectos laborales. Ahora me tengo que sentar con un CEO que maneja un multimedio. Tengo muchas ganas. Es un año de mundial, así quien te dice (abriendo las puertas a la chace de estar en tevé). Pero lo que más quiero es terminar esto (el conflicto con Redrado) porque es una mochila muy grande.
-En la edición del sunset de GENTE del año pasado te volviste viral por una nota que diste en donde dijiste que te ibas a hacer trámites a Estados Unidos, ¿a dónde te vas este año?
-Este año no hay trámites en Estados Unidos. Mejor no cuento la trama de los tramites porque quiero que quede la fantasía que se hizo. Si realmente contara lo que fueron esos trámites, les tiro todo abajo. Pero que siga la fantasía.
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