Malena Guinzburg repasa su historia de amor con Adrián, su novio: “Ni me atrevía a soñar tan alto” – GENTE Online
 

Malena Guinzburg repasa su historia de amor con Adrián, su novio: “Ni me atrevía a soñar tan alto”

Mientras se prepara para debutar con 'Casual' en avenida Corrientes, la comediante habla con GENTE sobre su presente, la conexión con su pareja y cómo logró construir una "relación sana" tras repetidos vínculos frustrantes.

Estoy en mi mejor momento”, confiesa Malena Guinzburg en diálogo exclusivo con GENTE, y la frase no suena casual: llega en un momento bisagra, donde lo personal y lo profesional parecen alinearse como pocas veces en su vida.

Mientras se prepara para subir a la calle Corrientes con Casual, la obra ganadora del Concurso Contar de AADET 2025 —elegida por un jurado de destacados productores del circuito comercial—, la comediante abre una ventana a su intimidad y revela que, después vínculos atravesados por la frustración, hace más de dos años que vive una relación de pareja “soñada”, marcada por la complicidad, el deseo y una conexión emocional profunda.

En esa misma sintonía, la actriz se muestra sin filtro: habla del amor, del sexo y del paso del tiempo con una honestidad brutal y descontracturada, fiel a su estilo.

Entre risas y sin eufemismos, también deja ver el costado más pasional de su vínculo, al tiempo que reflexiona sobre los procesos internos que la llevaron hasta acá: los “mambos” con el cuerpo, las relaciones que dolieron y el aprendizaje que hoy le permite disfrutar de un amor sano.

Ese universo íntimo, atravesado por prejuicios, mandatos y liberaciones, también dialoga con los temas que propone Casual, una obra que promete interpelar al público desde lo emocional y lo humano.

Malena Guinzburg mostró por primera vez al novio que conoció en una apps de citas
Malena Guinzburg estrena este miércoles 15 de abril su nueva apuesta y reto profesional, la obra "Casual", en la que comparte cartel con Carlos Belloso.

-En la obra tu personaje representa las cosas que se suelen postergar por lo profesional. ¿Qué sentis que postergaste vos?

-Yo no se si postergué cosas, para los que nos dedicamos al arte esto es algo que nos apasiona. Yo no vivo como postergar, el laburar mucho. Sí te tenés que acomodar, decir: "Che, bueno, este año tengo que negociar ciertas cosas", pero después me parece que no lo vivo como tal, es mi vida. Es algo que me llena.

—¿No sentís que te gustaría tener más tiempo para vos u otras cosas tuyas?

—Que me gustaría tener más tiempo, sí. Igual aunque lo tenga a veces hay cosas que termino no haciendo. Porque también uno se miente, viste, que decís: "Cuando tenga tiempo voy a ir al gimnasio", y después tengo tiempo y no voy.

—¿Con qué cosas te mentís?

—Y… con el gimnasio me miento mucho. También con las dietas, con la comida, con esas cosas me miento.

Malena Guinzburg a corazón abierto: "Nunca pensé estar en una relación como la que tengo"

—En la trama de Casual, se pueden ver ciertos prejuicios y tabúes que atraviesan los personajes en cuanto al sexo… ¿Cómo fue en tu caso, a medida que pasaron los años?

—Yo creo que uno se va sintiendo más cómodo con uno, y también depende; no es lo mismo una relación ocasional que una relación de pareja donde la confianza ya es plena y donde me parece que la edad ayuda mucho para liberarse. Supongo que, sobre todo las minas que tienen mucho mambo con el cuerpo, las que fueron muy "minones" de chicas, sufren más. Yo tenía un chiste en un monólogo que decía que lo bueno de no haber sido un "minón" de pendeja es que de grande no sentís los cambios. Tal vez la mina que vivió de su cuerpo y el culo parado, cuando está más grande le cuesta más porque se ve "fea". Yo creo que me siento más segura hoy con mi cuerpo que lo que me sentía a los 20. Entonces, con el sexo y con mi pareja, que lo amo, creo que estoy en mi mejor momento.

Malena Guinzburg dice sobre la relación con su cuerpo: "Me siento más segura hoy que lo que me sentía a los 20".

—¿Seguís en lo que se suele decir la fase de luna de miel?

—¡Estoy garchando a full! (Comenta, fiel a su estilo, entre carcajadas). Igual ahora estoy un poco cansada…

—Ya son dos años desde que lo blanqueaste ¿Cómo está tu relación? ¿Cómo equilibrás la vida personal con la vorágine del mundo artístico?

—Bien, enamoradísima. Obvio que van variando los tiempos; ahora con los ensayos realmente estoy cansada y quiero ir a dormir, pero nunca pensé estar en una relación como la que tengo, es como lo que soñé toda mi vida y más: una relación así de sana, tan amorosa… Creo que ni me atrevía a soñar tan alto en cuanto a lo amoroso.

—¿Por qué?

—Porque mis relaciones de amor habían sido siempre muy chotas, siempre de sufrir. Para mí estaba muy relacionado con el amor no correspondido, con ser la tercera, o yo estar muy mal conmigo.

—¿Llegaste a pensar que quizas en un momento ya estaba y ese amor no iba a llegar nunca?

—Sí, mira que soy judía sino me hacía monja (bromea).

—¿Te amigaste o visualizabas un futuro en soledad?

—Sí, creo que sí, pero todavía lo deseaba y todavía sufría mucho.

—¿Hoy ya no?

—Hoy estoy joya.

Malena con Adrián, su novio, en un viaje compartido al Sur del país, meses atrás.

—En la obra también se dejan ver los perfiles que uno crea de las personas de manera predeterminada ¿Qué perfil creés que se hace el público, los fans o los medios de vos que quizás sea erróneo?

—Es difícil saber qué piensan de uno. Yo creo que también hay algo que tengo yo: yo me muestro muy como soy, lo más fuerte mío en mis redes y en todos lados tiene que ver con la autenticidad. Siempre traté de mostrarme muy auténtica; cuando sufría por amor, la gente lo sabía. Mi unipersonal , que hoy no lo estoy haciendo, se llama "Querido Diario", mostré mi diario íntimo de la adolescencia y contaba las cosas más profundas. Entonces, yo creo que no sé si dejo mucho lugar para lo erróneo. A veces está la idea de que uno siempre está bien, haciendo chistes, pero no, sería insoportable también.

Malena Guinzburg, puertas adentro: de su intimidad al gran paso que dio en su relación

—¿En casa cómo se complementan en cuanto a energía? ¿Quién es el más extrovertido o como son?

—Él es más tímido con la gente, pero en casa no, en casa somos los dos. Yo no podría estar con alguien que no me haga reír, y él me hace reír muchísimo.

—¿Cómo sos como pareja? ¿Sos detallista o romántica?

—La mejor (se ríe con picardía). No sé si eso tanto. Me parece que somos muy compañeros, somos muy de pensar en el otro. Y una fiera en la cama, ahí está el título (bromea).

—Y un día, dejando de lado el trabajo, si tuvieses un fin de semana solo para vos y tu pareja, ¿cómo sería esa rutina?

—Hoy, como te decía, estoy cansada, entonces tengo ganas de estar en casa; me encantaría poner una serie para maratonear y verme 10 capítulos…

—¿Una serie y delivery o te gusta cocinar?

—No, él cocina mucho. Ahora también tenemos un perro, Vito, hace casi dos meses, así que de pronto la vida es con Vito, es como un "perrhijo". Bueno, Adrián mi novio tiene dos hijas también, entonces también compartir un momento con ellas.

La actriz cuenta a GENTE que desde hace dos meses su vida de pareja gira entorno a su "perrhijo".

—Presiento que pasas unos fines de semana muy familiares.

—Sí, hoy como que pensamos mucho en Vito, entonces mi hermana y mis sobrinos tienen otro perro y los juntamos para que jueguen. Creo que un fin de semana sería eso, en zapatillas, en jogginetas, cero maquillaje, comer algo rico sin estar pensando "uy, engorda, no engorda".

Malena Guinzburg sobre sus demonios: "Hoy no dejo de hacer cosas, ni me odio"

—Mencionás mucho esto del cuerpo, el gimnasio, las dietas, ¿lo tenés muy presente en tu día?, Sentís que es algo que la industria te lo recuerda constante?

—La industria, el mundo, la vida, el país. Es algo que no superé. Sería muy careta si dijese que sí. Tu primera pregunta tenía que ver con si uno posterga cosas, y en mi juventud he postergado mucho por el cuerpo. He dejado de hacer cosas o de salir porque me sentía incómoda. Yo hoy no postergo nada. Las bolas, es esto. Pero sí, cuando engordo, me veo fea y la ropa no me gusta…

Malena Guinzburg sobre los demonios que la acechan: "Me sigue afectando pero lo acepto".

—Más allá de que sigue afectando, ¿lo tenés mejor trabajado o cómo es tu proceso de aceptación?

—Tal vez ahora no dejo de hacer cosas o no me odio como me pude haber odiado en otra época, no me hablo mal al espejo, pero sí me afecta. Sí me sigue afectado pero lo acepto, estoy más grande también y pienso que es lo que hay, pero me afecta.

—En lo profesional, ¿qué sentís que te falta o qué búsquedas tenés?

—Para mí esto de hacer una obra que no sea un texto mío, que no sea un monólogo, hacer un personaje y no ir desde Malena es un recontradesafío. Yo hago stand up y estoy acostumbrada a hablarle a la gente; de pronto laburar con elenco, generar el mismo mundo todos los días y que esté vivo, para mí es un redesafío

¿Alguna anécdota que te quede de los ensayos?

—Nos divertimos mucho. Me quebré un dedo en un ensayo, Carlos (Belloso) me quebró el dedo sin querer. Lo quiero mucho, me sorprendió como actor, pegamos mucha onda y me parece un tipazo y un talento. Hay muy buenos actores en esta obra de los cuales quiero aprender, trato de observar

—¿Qué es lo que más destacás o aprendiste de Carlos en lo profesional?

—Lo profesional que es. Cómo se toma en serio el juego. Se pinta el pelo solo para el ensayo cuando estamos todos en jogging y no hace falta, y él necesita ese profesionalismo. Se toma en serio el juego.

—Para cerrar, estuviste en la mesa de Mirtha y te preguntaba por tu papá. ¿Qué me podés contar sobre el peso de tener un padre tan querido?

—Para mí no es un peso, es un honor. Sé que es parte de cualquier entrevista. A veces me molesta cuando quieren hablar más de él que de mí, pero es un honor. Creo que una de las cosas que más lamento es que no haya podido ver todo mi crecimiento profesional.



 
 

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