Las brutales confesiones de Moria Casán en sus memorias: “Me excitaba usar mis atributos para obtener dinero” – Revista GENTE
 

Las brutales confesiones de Moria Casán en sus memorias: “Me excitaba usar mis atributos para obtener dinero”

las confesiones más brutales de Moria Casán en sus memorias
Mucho antes de que Netflix la convirtiera en furor de biopic, La One ya había domesticado lo indomesticable: su propio personaje. Lo que pocos recuerdan es que detrás de esa construcción había una historia que ella misma decidió contar sin maquillaje en MeMoria (2012), su autobiografía. Infancia, primeros amores, sexo, drogas y los comienzos de una vida pública que la volvería inolvidable: los dixits más filosos de un libro que hoy es objeto de culto.
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En MeMoria, el libro autobiográfico que publicó en 2012, Ana María Casanova, archiconocida como Moria Casán (80), recorrió los episodios más duros de su infancia, sus primeros amores, sus anécdotas sexuales, su relación con las drogas, sus secretos y los comienzos de una vida pública que inspiraron la biopic que lleva su nombre y las experiencias más escandalosas en el "escenario de su vida".

La particularidad del libro de Mo no está solamente en lo que cuenta, sino en cómo decide contarlo. Moria no construye una versión prolija de sí misma ni intenta ordenar retrospectivamente su pasado para que encaje con la imagen de la diva que llegó después. Por el contrario, se mete en zonas incómodas y contradictorias de su historia y las presenta desde su propia mirada, incluso cuando aquello que relata resulta difícil de procesar.

El resultado es una autobiografía atravesada por cinco grandes temas –abuso, violencia, sexo, drogas y fama– que permiten observar cómo la mujer que más tarde convertiría la provocación en una herramienta profesional empezó a construir su identidad mucho antes de que el productor teatral Carlos A. Petit descubriera potencial en la alumna de la facultad de Derecho.

Según contó Mo, para la tapa de su autobiografía decidió posar pelada apropiándose del material de sus detractores sobre el uso de pelucas. Tuvo una tirada de 40.000 ejemplares y hoy está descontinuado –solo circula usado en plataformas de reventa–.

El abuso que contó por primera vez: “Mi abuelo abusaba de mí”

Uno de los capítulos más perturbadores de MeMoria es el que Moria dedica a una situación de abuso que, según su propio relato, comenzó cuando tenía 9 años y se extendió hasta aproximadamente los 12. La persona señalada por la actriz fue su abuelo, y ella describió aquellas situaciones como un "juego que se repetía por las tardes".

Moria escribió que el abuso no implicaba penetración, pero sí contacto sexualizado, y explicó que durante esos años experimentó sentimientos contradictorios frente a lo que ocurría. En el libro lo definió como una experiencia atravesada por “una mezcla de placer y rechazo”, una formulación especialmente compleja que también relata la voz en off de la One muy al pasar en su serie. Al recordarlo en público se ha quebrado más de una vez: aseguró sentir "ternura" al pensar en cómo salió adelante sola.

El dato adquiere otra dimensión cuando se observa la distancia entre aquella niña y la mujer que años después hizo de su sexualidad, su cuerpo y su poder de seducción parte central de su identidad pública. Moria no establece en el material una explicación psicológica cerrada entre ambos momentos, pero sí incorpora ese episodio a una autobiografía en la que el cuerpo aparece repetidamente como territorio de poder, negociación y autonomía.

Moria, la icónica "mujer del espectáculo", la diva, la nieta, la capocómica, la amante, la madre.

El novio que la golpeaba y el matrimonio que ella no quería

Otra de las revelaciones más fuertes aparece cuando recuerda a Rubén, su segundo novio, a quien conoció cuando estaba terminando el colegio. Según Moria, él llegó con un anillo y con la intención de casarse, pero la relación estuvo marcada por la violencia física.

La frase que eligió para describir aquella dinámica es contundente: “Rubén resolvía sus problemas a los tortazos”. Moria también aclaró que ella respondía a las agresiones y explicó que el conflicto central de la pareja tenía que ver con una diferencia que, para ella, era definitiva: él quería casarse y ella no.

Ese episodio resulta clave porque muestra algo que aparece repetidamente en el relato de Moria: la defensa de la libertad como una cuestión casi instintiva. En su versión, el problema no era solamente la violencia física, sino también la presión para aceptar un proyecto de vida que ella no había elegido.

En ese sentido, Mo contó que quedó embarazada dos veces y que decidió abortar en ambas oportunidades porque tenía absolutamente claro que no quería quedar ligada a esa relación a través de un hijo. “A los 17 años iba sola a sacarme cosas para no tener una familia”, dijo.

No es casual que, décadas después, cuando GENTE le preguntó por sus relaciones tóxicas, Moria volviera a ese período. “Mi primer novio, cuando tenía 16 años, me dio la primera trompada. Y yo siempre respondí”, recordó. En la biopic lo frena en medio de una fiesta y replica: "A partir de ahora en más la única trompada que voy a aceptar es la del éxito".

La One confesó haber tenido sexo por dinero con un hombre que "no me gustaba", relato que causó revuelo en la Feria del Libro cuando presentó sus memorias el 6 de mayo de 2012.

La confesión sobre el sexo por dinero: “Me excitaba usar mis atributos”

Si existe un pasaje de MeMoria que condensa como pocos la relación de Casán con su propio cuerpo, es el que dedica a una experiencia que ella misma describe como prostitución. Según su relato, mientras todavía estudiaba sintió la necesidad de conseguir dinero y decidió salir a la calle para encontrar a un hombre dispuesto a pagarle por mantener relaciones sexuales.

Moria contó que se bañó, se vistió, se maquilló y salió hacia el centro, donde sedujo a un hombre que no le gustaba y mantuvo relaciones con él a cambio de dinero. Lo más provocador del relato no está solamente en la acción, sino en la interpretación que ella hace de aquella experiencia: “Me excitaba mucho saber que podía usar mis atributos para obtener dinero”.

En su autobio también evocó sus primeros orgasmos en la adolescencia, ligados a la mirada de un vecino.

En lugar de presentar la experiencia desde la vergüenza, Moria la incorpora a su autobiografía como una situación en la que descubrió que podía convertir su capacidad de seducción en un recurso económico.

Cocaína en el teatro: “Mi droga soy yo misma”

La relación de La One con las drogas también ocupa un lugar importante en sus memorias, aunque la actriz establece una diferencia entre experimentar y desarrollar una adicción. Al hablar de la cocaína, recordó que durante su época en el teatro de revista la droga circulaba entre figuras del ambiente como parte de una rutina asociada a las noches de función.

Su descripción del funcionamiento de aquel circuito es directa: contó que los sábados llegaba una persona con cocaína para los capocómicos y que, según su recuerdo, si no estaban disponibles esa sustancia o una botella de whisky, la función podía llegar a cancelarse.

"Yo no me hago preguntas porque nunca miro para atrás", sostuvo La One en su debut editorial publicado por Planeta de Libros.

Moria, sin embargo, sostuvo que nunca fue adicta a la cocaína y resumió su posición con una de las frases más recordadas de sus memorias: “Mi droga soy yo misma”. La definición encaja con una personalidad que ella misma construyó alrededor de la intensidad, la provocación y una energía que terminó convirtiéndose en su principal marca registrada.

En la serie, no evitó ese capítulo. Especialmente en la época de su romance con Luis Vadalá se vio a aquella versión consumiendo en reiteradas ocasiones pero en situaciones efímeras.

Las experiencias lésbicas y el sexo como espectáculo

Otro de los capítulos que provocaron mayor repercusión fue el dedicado a sus experiencias lésbicas. Mo explicó que no sentía atracción sexual por las mujeres, pero contó que había participado de situaciones de ese tipo cuando recibía dinero a cambio.

Su relato vuelve a ubicar el sexo dentro de una lógica de negociación y espectáculo. Según explicó, existían hombres dispuestos a pagar para observar a dos mujeres interactuar sexualmente y ella describió esas situaciones más desde la curiosidad y el humor que desde el deseo.

La frase que eligió para definir aquellas experiencias fue especialmente provocadora: “Más que calentarme, la situación me daba mucha risa”. En el universo de MeMoria, incluso el sexo aparece atravesado por la mirada de una mujer que busca conservar el control sobre la escena y sobre el relato de lo que le ocurre.

Sobre sus experiencias con mujeres, aclaró que "únicamente se daba" cuando de por medio había una paga.

La mujer detrás del personaje

La propia presentación de la autobiografía planteaba que “el pasado dice quiénes fuimos y de alguna manera explica por qué estamos donde estamos”. Esa frase funciona como una declaración de principios para leer el libro: Moria no intenta borrar aquello que le sucedió antes de ser famosa, sino incorporarlo a una historia en la que las contradicciones también forman parte del personaje.

El resultado de MeMoria es el retrato de una mujer que no tuvo precisamente una educación sentimental convencional, pero que convirtió sus experiencias –incluso las más dolorosas– en material para conocerse.

Por eso, detrás de la mujer que convirtió frases como “¿quién son?”, "el decorado se calla" o “si querés llorar, llorá” en parte del imaginario argentino, aparece una autobiografía mucho menos blindada de lo que podría suponerse. Hay una niña que atravesó una experiencia de abuso, una adolescente que se enfrentó a una relación violenta, una joven que descubrió tempranamente el poder económico de su cuerpo y una mujer que se movió en un ambiente donde las drogas formaban parte de la noche.

Eso es lo que vuelve singular a MeMoria: no cuenta cómo nació una diva, sino cómo Moria decidió convertir todo lo que había vivido –incluso aquello que podía resultar incómodo, contradictorio o doloroso– en parte de su propia narrativa.

Fotos: Archivo GENTE.


 
 

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