A un mes de haberse convertido en madre, Oriana Sabatini vivió otro momento clave en esta nueva etapa de su vida. La artista, que el pasado 2 de marzo dio a luz a Gia junto a su esposo, Paulo Dybala, sorprendió en las últimas horas con una decisión muy especial: eligió a la madrina de su hija con un gesto tan simple como conmovedor.
Lejos de anuncios rimbombantes, Oriana apostó por la intimidad. Preparó un regalo delicado y significativo que fue entregado en un contexto familiar. La escena, cargada de ternura, quedó plasmada en imágenes que rápidamente se viralizaron.
En una de las fotos se vio a la beba en brazos, envuelta en una manta en tonos neutros, en un clima de calma absoluta. En otra, apareció un pequeño body blanco con cuello bebé que llevaba bordada la frase: “Tía Titi, ¿querés ser mi madrina?”. El detalle, acompañado por un peluche, terminó de sellar el emotivo pedido.

Las imágenes también mostraron primeros planos llenos de sensibilidad: los piecitos de Gia asomando entre una manta tejida, sus manitos descansando con suavidad y una estética cálida que transmitió hogar, amor y cuidado.
Fue Tiziana Sabatini quien compartió el momento en sus redes sociales, visiblemente emocionada por haber sido elegida para ser la madrina de su sobrina. Junto a las postales, escribió: “Feliz primer mes a esta gorda”, dejando ver el profundo vínculo que ya la unía con su sobrina.

El gesto no solo reflejó la cercanía entre ambas, sino también la importancia de la familia en esta nueva etapa que transita Oriana con su marido.
El nacimiento de Gia en Roma, un momento inolvidable
El 2 de marzo de 2026, Oriana Sabatini y Paulo Dybala dieron la bienvenida a su primera hija en Roma, ciudad donde el futbolista desarrolla su carrera profesional.
La noticia fue celebrada tanto en Argentina como en Italia, y marcó el inicio de una nueva vida para la pareja.

Desde entonces, la cantante compartió en su cuenta de Instagram algunos destellos de su maternidad, siempre con un perfil cuidado y sin exponer de más a la beba. Este primer “cumplemes” no fue la excepción, pero sí sumó un capítulo especial: la elección de una figura clave en la vida de Gia.
Con un gesto simple, sin estridencias y profundamente emocional, Oriana dejó en claro que los vínculos más importantes se construyen desde el amor cotidiano. Y que, en su historia, la familia sigue ocupando un lugar central.

