La posibilidad de que Mauro Icardi llegue a River Plate empezó a circular con fuerza en las últimas horas, luego del regreso del futbolista al país para celebrar Navidad en familia con su mujer, Eugenia la China Suárez, los hijos de ella, y las suyas con Wanda Nara, Isabella y Francesca Icardi. Y, como suele ocurrir, el rumor no tardó en salpicar a la China. Todo se originó a partir de un posteo del periodista deportivo Pablo Calvari, quien cubre la actualidad del club millonario y aportó detalles concretos sobre una reunión clave.

“Hace minutos culminó la reunión entre (Stéfano) Di Carlo y Mauro Icardi fuera del Monumental. Se reunieron en una oficina en Puerto Madero. El jugador le transmitió al presidente millonario (Di Carlo) sus ganas de jugar en River y le dejó en claro que lo económico podría pasar a 2do plano”, escribió Calvari en su cuenta de X.
En otro tramo del mensaje, el periodista sumó información clave sobre la negociación. “Para destrabar la llegada del 9, River deberá negociar con el Galatasaray de Turquía. El jugador todavía tiene contrato por 6 meses más. Vence en junio 2026. La pelota ahora la tiene Di Carlo, que quedó en contestar en estos días”, detalló. Y fue allí donde apareció la frase que encendió el ruido mediático: “La China Suárez ya le dio el ok a su pareja. Quiere volver a la Argentina”.

La información se replicó en portales, programas de televisión y redes sociales en cuestión de minutos. Y fiel a su estilo, la actriz no dejó pasar el comentario que la ubicaba en un rol muy parecido al que ocupaba Wanda en el pasado, de pseudo mánager del delantero.
Lejos de quedarse en silencio, la famosa actriz decidió responder de manera directa desde su cuenta de X. “¿Que yo ‘di el ok’ para qué? Jajaja. No me meto en la carrera de mi pareja, no soy su mánager ni quiero serlo”, escribió, marcando un límite claro respecto de las decisiones profesionales de Icardi.
En el mismo mensaje, además, desmintió cualquier intento de imponer condiciones o influir en el futuro deportivo del delantero. “Yo estoy feliz en Turquía, no intenten desviar la atención de lo que realmente importa. Besos”, agregó, desarmando la idea de un regreso impulsado por ella.
Con pocas líneas y tono filoso, la China Suárez dejó en claro que, más allá de los rumores que rodean al mundo River y al futuro de Mauro Icardi, su lugar no está en la mesa de negociaciones sino fuera de la discusión.

