La tarde del lunes 6 de abril quedó marcada por una noticia que golpeó de lleno al mundo del espectáculo: murió Alejandro Farrell, uno de los representantes de artistas más influyentes de la Argentina.
Fundador y director de la reconocida Agencia Farrell, con más de 45 años de trayectoria, su nombre estuvo ligado a algunas de las carreras más importantes del teatro, el cine, la televisión y la publicidad.
Por sus manos pasaron —y pasan— figuras de primer nivel como Nicolás Vázquez, Nancy Duplaá, Paola Krum, Marcela Kloosterboer, Agustina Cherri, Silvia Kutika, Julia Calvo, Gimena Accardi, Jimena Barón, Pablo Echarri, Norman Briski, Benjamín Rojas, Santiago Korovsky y Mex Urtizberea, entre muchos otros.
Su influencia fue tal que gran parte de la cartelera porteña y de los grandes proyectos audiovisuales contaron, en algún momento, con artistas representados por su agencia. Farrell no solo era un intermediario clave, sino también una figura de consulta y acompañamiento en decisiones fundamentales de carrera.
Todo lo que sabe sobre la muerte del conocido representante de actores Alejandro Farrell
Por el momento, no trascendieron los motivos de su muerte. Sin embargo, se supo que en los últimos años atravesaba un delicado cuadro de salud: llevaba tiempo luchando contra una diabetes grave que había deteriorado su estado general.
“El último tiempo fue muy duro para él, estaba en silla de ruedas, luchó todo lo que pudo”, confió un amigo en diálogo con La Nación.

Los restos del famoso representante fueron despedidos este martes 7 de abril a las 12:30 en la Capilla Parque Memorial, ubicada en el kilómetro 47 de la Ruta Panamericana, colectora Oeste ramal Pilar, en la provincia de Buenos Aires.
El legado familiar y profesional de Alejandro Farrell
Más allá de su rol profesional, Farrell también había construido un entorno íntimo profundamente ligado a su vocación. Compartía el trabajo con sus hermanos, Diego y Leo, y en los últimos años había sumado a su esposa, Felicitas Ghigliotti, a la agencia.
En sus redes sociales, además, dejaba ver una faceta más personal, con posteos dedicados a su familia, especialmente a su hijo.
Su muerte no solo marca el final de una extensa trayectoria, sino también el cierre de una etapa en la representación artística local. En un medio atravesado por la exposición, la competencia y la constante renovación, logró sostener durante décadas un lugar de respeto, confianza y reconocimiento.


