En el debut de Gran Hermano: Generación Dorada, uno de los participantes, Manuel Ibero —ex de Zoe Bogach— generó una fuerte polémica por las frases que lanzó respecto a la relación que tuvo con la ex participante de la edición 2023.
En una charla con sus compañeros, se diferenció de su pasado sentimental y buscó instalar una identidad propia dentro del juego: “Ahora soy Manuel, ya dejé de ser el ex de Zoe… no quiero ser el ex de nadie, tengo bastante que aportar para que me conozcan por una relación”.

Pero el momento que desató el repudio llegó cuando, al referirse a su vínculo con Zoe Bogach, Ibero afirmó: “Yo no hablaría mal de una persona a la que quise. Es hipócrita decir ‘me manipulaba’ si vos lo permitiste”. La frase se viralizó en minutos y provocó una ola de críticas en redes, con usuarios cuestionando la idea de que una víctima “permite” la manipulación.
La polémica creció fuera del encierro. Zoe, que siguió la gala desde un streaming junto a Lucía Maidana y Olivia Wald, reaccionó en vivo cuando vio a su ex cruzar la puerta del estudio: “Entró autobronceado… ¡qué cringe!”, lanzó primero; y dobló la apuesta segundos después: “Ponete una remera, boludo, no podés ser tan banana… ¡estoy en shock!”. El clip se multiplicó en X, Instagram y TikTok.
Ya con el tema instalado, la ex GH llevó la discusión a sus redes. En historias de Instagram, publicó un mensaje que sintetiza su límite personal: “Realmente no pensaba subir nada de esto acá, pero hay cosas que cuando se escuchan duelen. No lo digo desde el enojo, sino sobre el respeto a mí misma”. En el mismo posteo, compartió un video de la influencer Sofía Calvo que analiza el discurso de Ibero y lo califica como un ejemplo claro de manipulación.
Mientras tanto, en la casa, Ibero insistía en que su intención no era atacar a su ex pareja y que de ella solo tenía “cosas buenas” para decir. Aun así, el daño estaba hecho: las frases sobre “permitir” la manipulación fueron leídas como una revictimización y la conversación pública se alineó, en su mayoría, del lado de Zoe. “¿Cómo va a decir que una víctima permitió ser manipulada?”, se leía entre los comentarios más repetidos.
El trasfondo ayuda a entender por qué la entrada de Manuel removió tanto. La relación con Zoe terminó en septiembre de 2025, en medio de acusaciones públicas de infidelidad y chats que ella exhibió en redes. En esas horas, la influencer escribió: “Desde el día uno que nos pusimos de novios me metía los cuernos”, junto a capturas que, según explicó, mostraban conversaciones de él con otras mujeres. El antecedente reapareció con fuerza tras su ingreso al reality.
Del lado del programa, el framing de Ibero —“no quiero ser el ex de nadie”— fue replicado por la cuenta oficial de Telefe y portales de espectáculos, que subrayaron su objetivo de “romper estereotipos” y “mostrar quién es”. Sin embargo, puertas afuera, el foco quedó en la frase sobre la manipulación y en el debate que abrió: qué entendemos por consentimiento en un vínculo atravesado por asimetrías y qué responsabilidades se le exigen a quien, desde la TV abierta, opina de relaciones pasadas con impacto masivo.
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