A casi dos años de la muerte de su padre, Ronen Suarc decidió hablar públicamente de una de las experiencias más dolorosas de su vida. Lo hizo a través de un sentido posteo en redes sociales en el que recordó a su papá, un reconocido pediatra, y reflexionó sobre la importancia de cuidar la salud mental. Ahora, en charla con revista GENTE, profundiza sobre el duelo, la salud mental, la terapia y la necesidad de poner sobre la mesa conversaciones que muchas veces siguen siendo tabú.
“Después de lo que pasó con mi papá, me parece importante hablar de esto porque hay un tema detrás que muchas veces no vemos”, comienza diciendo. Su padre murió luego de arrojarse debajo de un tren en el barrio porteño de Caballito, una situación que, según explica, estuvo atravesada por años de padecimientos vinculados a la salud mental.
“Mi papá era amoroso, fue un pediatra muy querido por sus pacientes y súper compañero con la gente con la que trabajaba. Siempre estaba a disposición de todos. Pero él no estaba bien y nunca se cuidó la salud mental”, relata con honestidad. Y agrega: “Renegaba mucho de ir a terapia”.

En ese sentido, cuenta que la familia ya había tenido señales de alarma previas; “Él estuvo internado dos veces. Incluso le dieron el alta y pocos días después pasó lo que pasó. Algo falló”, reflexiona sobre el acompañamiento psiquiátrico que recibió su padre antes de su muerte. “Nosotros tuvimos avisos. Lo que nos decían era que no habían visto nada raro y que él había cumplido con todo”.
Lejos de buscar culpables, Ronen explica que hoy siente la necesidad de hablar públicamente del tema para generar conciencia. “Es importante que la gente entienda que hay que hablar de salud mental y pedir ayuda”, asegura. Y remarca el valor de contar con profesionales responsables y redes de contención adecuadas.
Instalado desde hace años en Nueva York, también relaciona este aprendizaje con los desafíos emocionales que implica emigrar. “Incluso en las migraciones creo que es fundamental cuidar la salud mental”, sostiene.
En su caso, asegura que el trabajo terapéutico fue clave para atravesar el duelo y entender el proceso de su padre. “Mi gran éxito fue sostener mi salud mental en el tiempo”, afirma. “Yo siempre hablo de mi equipo de vida, que es mi psicóloga y mis médicos. Tengo un gran equipo que me sostiene”.

Además, destaca el valor de las rutinas y la disciplina cotidiana como herramientas de equilibrio emocional. “La disciplina parece aburrida, pero ordena mucho”, reflexiona.
A comienzos de mayo, Ronen había compartido en sus redes un mensaje profundamente íntimo dedicado a su padre. “Hoy me toca recordarte hace dos años que decidiste no seguir”, escribió. Y sumó una frase que resume gran parte del proceso emocional que atravesó desde entonces: “Estuve enojado, pero gracias al trabajo en terapia pude hacer mi duelo y entender tu decisión”.

