En la casa más famosa, el sonido del teléfono siempre tiene algo de tragedia y de comedia, porque lo que te digan desde el otro lado puede ser un gran beneficio o una jugada en contra. Esta vez, en plena Gran Hermano: Generación Dorada, la rutina se rompió con una imagen tan veloz como viral: al escuchar el timbrazo, el participante Brian Sarmiento salió a toda velocidad desde el baño, con los pantalones bajos, y se lanzó por el pasillo para ser el primero en levantar el tubo y asegurarse el beneficio de la llamada.

La escena —capturada por la señal 24/7 y replicada por fans en redes— se convirtió en tema de conversación en las últimas horas y encendió la memoria reciente de los televidentes, que enseguida recordaron la corrida de Juliana “Furia” Scaglione hacia el teléfono rojo en 2024. En aquel entonces, Furia salió del baño y atendió desnuda en el arranque del desafío del “Congelado”, quedando inmóvil y convirtiéndose en tendencia nacional.

Que el teléfono altere la convivencia no es novedad en el formato, pero en esta edición 2026 la expectativa por cada llamado volvió a subir. La propia cobertura en vivo y los resúmenes oficiales de Telefe alimentan a diario ese clima de sobresalto, con placas recargadas, nuevos giros y un casting que mezcla exjugadores, figuras populares y caras nuevas bajo el rótulo “Generación Dorada”.
El beneficio y castigo que se llevó Brian Sarmiento por atender el teléfono
Más allá de la anécdota escatológica y del viral instantáneo, lo importante —como saben los jugadores— es lo que otorgó el teléfono en esta ocasión. El que llegó primero fue Brian Sarmiento: salió corriendo desde el baño y con los pantalones bajos, atendió el teléfono dorado y se llevó un poder tan ruidoso como impopular dentro de la casa: debía elegir a 10 compañeros que se quedarían sin la fiesta del sábado. Minutos después, llegó el giro: él tampoco podría asistir. El propio programa mostró la secuencia y detalló la consigna al aire, confirmando el castigo doble que dejó a todos entre risas y reproches.
El episodio, además, explica por qué el ring del pasillo se convierte en pista de atletismo cada vez que suena el aparato: un llamado puede arruinar los planes de media casa. Esta vez, el efecto fue inmediato —la lista de “castigados” quedó sellada en vivo— y la escena terminó de estallar en redes, con el clip del exfutbolista atendiendo antes de subirse el pantalón y con el remate que lo dejó también sin fiesta.
En el marco de Gran Hermano: Generación Dorada 2026, el regreso del teléfono —ahora dorado— volvió a ocupar el centro del suspenso de cada gala. La producción lo usa como un martillo que reordena la convivencia en segundos: manda a placa, da ventajas de voto, entrega información o, como en este caso, cierra la puerta de la fiesta para medio plantel (y para el propio “beneficiado”). Con una temporada acelerada y una casa hiperexpuesta en el 24/7, cada llamado reescribe la semana antes de que suene la alarma de la próxima prueba.
Mirá También

Morena Rial llegó a un acuerdo con la Justicia en la causa de los 3 robos: “Casi está en libertad”
Mirá También

