La cartelera teatral porteña sumó en las últimas horas un giro inesperado. Las Hijas, una de las comedias más emotivas y convocantes del Paseo La Plaza, anunció un cambio clave en su elenco: Julieta Díaz debió bajarse de la obra por un problema de salud y será reemplazada por Florencia Peña en esta nueva etapa.
Según confirmaron del equipo de prensa de la obra, la salida de Díaz se debe a una "hernia de disco" que le impide continuar con las exigencias físicas que demandan las funciones.
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En ese sentido, la decisión, tomada por recomendación médica, obliga a la actriz a priorizar su recuperación y poner en pausa su participación en el proyecto, donde venía siendo una de las figuras centrales.

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En su lugar se suma Florencia Peña, quien aportará su impronta a una historia que ya logró consolidarse como uno de los grandes sucesos teatrales de la temporada. Su incorporación no solo renueva la dinámica en escena, sino que también genera expectativa entre el público habitual y nuevos espectadores.
Con funciones en el Paseo La Plaza, Las Hijas propone una mirada sensible y profunda sobre los vínculos familiares, con eje en la relación entre madres e hijas. La trama sigue a tres hermanas que deben enfrentarse a una situación límite: el avance del Alzheimer de su madre, Elena, una jueza de carácter fuerte que marcó a cada una de manera distinta.

Inés (Soledad Villamil), una reconocida tarotista; María José (ahora interpretada por Peña), una psiquiatra forense; y Roberta (Pilar Gamboa), una artista en permanente búsqueda, se reúnen para decidir cómo afrontar este momento. A lo largo de la obra, emergen tensiones, recuerdos y diferencias que dejan al descubierto que no existe una única forma de haber sido hija.
Entre el humor y la emoción, la pieza invita a reflexionar sobre el amor, el deber y los límites de lo posible cuando se trata de cuidar a quienes alguna vez lo pudieron todo. ¿Cómo se acompaña a una madre que empieza a desdibujarse? ¿Y cómo se resignifica el propio rol frente a ese cambio?
En ese contexto, la llegada de Florencia Peña marca un nuevo capítulo para una obra que, lejos de perder fuerza, apuesta a reinventarse en medio de la adversidad. Mientras tanto, Julieta Díaz transita su recuperación, acompañada por el cariño del público y del ambiente teatral, que sigue de cerca su evolución.

