Stefi Roitman se encuentra en un momento profesional de gran efervescencia. Consolidada como empresaria (encabeza un emprendimiento con productos hechos con matcha) y host de podcasts, este año regresó a su primer amor: la actuación. Primero con el debut en su primer filme español, Ya no quedan junglas –donde compartió créditos con el actor estadounidense Ron Perlman–, y más acá en el tiempo, desde el 4 de diciembre, con el estreno de la película argentina Ciudades de refugio, dirigida por Rodrigo Fernández Engler.
Con semejantes logros, la actriz termina un 2025 de pura cosecha reconfirmando que la interpretación es su "canal" y su verdadero propósito. “Si abandono mi pasión, algo de mí se muere”, destacó en la nota de tapa con GENTE cuando habló del espacio que se dan con su marido, Ricky Montaner, para desarrollarse en lo laboral. Sin embargo, en el rutilante mundo de las entrevistas y las alfombras rojas, hay una pregunta que, lejos de halagarla, le genera un profundo malestar físico y emocional.

El límite de la pregunta "incómoda"
Durante su paso por el "diván" de GENTE, Stefi se refirió al tema de la maternidad pero fue tajante al marcar la diferencia entre el deseo personal y la presión externa. "Si me preguntás si quiero agrandar la familia: está bien. El problema es cuando se da por hecho y cuando es violento", disparó la actriz al referirse a los cuestionamientos que le suele hacer la prensa.
Para Roitman, la recurrente consulta sobre los plazos biológicos de su matrimonio con Ricky Montaner cruza una línea ética. “Lo que me rompe es dar por hecho. Lo que me molesta es el ‘¿y para cuándo?’. Me revuelve la panza”, confesó con una honestidad brutal.
Según la conductora de El podcast más lindo del mundo, esta insistencia es una "falta de respeto" hacia las mujeres, ya que ignora las batallas privadas que cada pareja puede estar atravesando: "No sabés qué está pasando esa pareja. No sabés nada. Espero que se esté concientizando más".
Para ella, tener hijos es un deseo profundo, íntimo, que no puede ni debe convertirse en un trámite público sujeto a expectativas ajenas. Y dejó una idea que atraviesa toda su postura: cada familia encuentra su tiempo y su forma, y el problema no es la pregunta, sino cuando se vuelve violenta, insistente o cargada de mandato.

Separados, pero conectados: el mito de los 21 días
La intensa agenda de Stefi –que este año incluyó rodajes en España, México y Argentina– y los compromisos de Ricky obligan a la pareja a estar separados físicamente. Esto dio pie a numerosas interpretaciones, incluyendo desde una crisis de pareja –basada en rumores infundados, tal como los que la relacionaron a un actor amigo– a una supuesta "técnica de los 21 días" que ellos habrían implementado.
Stefi desmintió entre risas la existencia de tal "técnica", asegurando que el rumor es "genial" y que surgió porque, debido a sus constantes viajes, les toca estar un tiempo distanciados. "Nos dimos cuenta –con la experiencia– de que un tiempito separados está bien. Y creo que está súper bien que cada uno haga lo suyo mientras se apoya a distancia".
"La técnica es no pasar tanto tiempo separados porque no nos gusta estar lejos y queremos ser parte del día a día. Y cuando estamos separados, ¿cuántos días nos aguantamos? No me aguanto. Quiero dormir con Ricky. Él no quiere tantos días solo. Entonces tratamos. A veces me dice: 'Amor, tengo que ir a España tal fecha'. Y yo: 'Uh, pará, yo también tengo que ir… a ver si puedo pegarme un poco'", explicó sobre la dinámica que más le funciona a la pareja.

Para Stefi, esta libertad es esencial, tanto es así que, para explicarse a sí misma y también para callar a esas voces ajenas que ella siente que la han frenado en el pasado, sostuvo: "¿Qué te vas a quedar pegada solo porque te casaste? ¿Cuántas mujeres conocemos que se arrepintieron de haber hecho eso y que no les fuera bien?".
A pesar de la distancia física, la pareja se mantiene intencionalmente unida a través de la comunicación constante. Tal como contó en la extensa conversación con GENTE, cuando están físicamente distanciados por trabajo, su diaria está llena de "dos o tres videollamadas por día" y mensajes "todo el tiempo". La clave para la pareja de artistas, contó, no es hablar 24/7, sino "la intención del mensaje" y el detalle. "Queremos ser parte de la vida del otro. A nosotros nos funciona esto", señaló Stef.

Superando el "qué dirán" y las fake news
Acostumbrada al escrutinio público desde que debutó en programas juveniles y realities –a los 18 se enfrentó a la presión de exponerse en Operación Triunfo, pero "ya había debutado desde muy chica en actuación"–, Roitman tiene elaborado cómo manejar las críticas y las fake news.
Su forma de desestimar lo que se dice de ella es atendiendo ciegamente a su "propósito propio". Incluso ante las críticas que le tocan alguna "herida" personal o su ego, ella contó que aplica una simple verdad: "A la gente que critica, y a la que no también… no les importa lo que estamos haciendo", señaló. Y desdramatizó pragmática: "Lo que hacés hoy, mañana se olvidaron".
En cuanto a las noticias inventadas, confesó que le dan risa: “¿Para qué las inventan si a nadie le importa?” (se refiere desde falsos embarazos a relaciones que le han adjudicado). También apuntó a quienes señalan que hoy goza de privilegios. Un poco irónica, pero también consciente de que continúa firme en su camino personal, lanzó: "Vivo muy bien, gracias a Dios. Estoy casada con el hombre de mi vida, que me ama, que amo. ¿Y? No tengo nada que ocultar".
Las fake news ya no la desestabilizan. A veces le causan gracia. Otras, cansancio. Pero no la quiebran. “Interpretan y lo convierten en noticia”, manifestó. Y aclaró: interpretar no es preguntar. El supuesto "distanciamiento" con Ricky también hizo lo suyo entre los rumores que Stef destacó. Tal como detalló, existe una pareja que se extraña, que se busca, que se habla todos los días y que quiere dormir junta cuando puede. Y que, al mismo tiempo, entendió que crecer no es alejarse, sino evolucionar sin perder el centro.

Fotos: Chris Beliera
Arte de tapa: Roshi Solano
Registro audiovisual: Ramiro Palais
Edición entrevista: Martina Cretella
Make up: Fabi Pereyra para Room EFE
Pelo: Max Jara para Jara Taller de Pelo
Estilismo: Sharon Dana
Agradecemos a Mija, Gone, Valentina Schuchner, Hotel Studio, Sarkany y Curvina
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