Cinzia de "Gran Hermano": su historia de amor con un futbolista argentino, su depresión antes de entrar a la casa y por qué se enojó mucho" cuando quedó afuera – GENTE Online
 

Cinzia de "Gran Hermano": su historia de amor con un futbolista argentino, su depresión antes de entrar a la casa y por qué se enojó mucho" cuando quedó afuera

En una entrevista exclusiva con Revista GENTE, la comunicadora venezolana reflexiona sobre su estrategia dentro del reality y su partida, y recuerda el giro de vida que la llevó a instalarse en Argentina: "Confío en los planes de Dios".
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A poco de haber abandonado la casa de Gran Hermano Generación Dorada (Telefe), Cinzia Francischiello todavía procesa lo que significó su paso por el reality más visto del país. Llegó con un objetivo claro -jugar fuerte y sin especular con caer bien- y se fue antes de lo que esperaba, con una sensación que mezcla frustración y tristeza.

“Salir no es divertido… Tenía muchas ganas de seguir jugando. No sentía que era mi momento de irme. Creía que lo estaba dando todo y partir me enojó mucho”, reconoce. Y agrega, con una reflexión que expone su costado más sensible: “Mi psicóloga suele decir que el enojo es una tristeza disfrazada. Lo acepto porque quiere decir que lo estaba disfrutando. Le puse mucho amor al proyecto. No estar ahí es triste”.

Lejos de bajar los brazos, deja abierta la puerta a una posible revancha. “Yo fui a jugar y a ganar. Ojalá la gente decida que vuelva”, dice, en referencia a un eventual repechaje.

“No sentía que era mi momento de irme”, asegura Cinzia tras su salida de Gran Hermano.

Cinzia cuenta cómo era su vida antes del reality y la decisión de dejar todo

Detrás de su paso por el programa hay una historia de decisiones fuertes. Nacida en Venezuela y formada como comunicadora, Cinzia ya tenía experiencia en medios antes de ingresar a la casa. En Argentina logró insertarse rápidamente en la industria: comenzó a trabajar como presentadora en DNews y también formó parte de contenidos de DGO, el streaming de DIRECTV.

Pero su llegada al país no fue casual. Hace dos años decidió mudarse para apostar a su relación con el futbolista Dylan Gissi, con quien llevaba un año de noviazgo a distancia. “Me mudé por él. Yo ya venía pensando que quería irme de Venezuela”, cuenta.

“Le puse mucho amor al proyecto”, dice sobre su paso por el reality de Telefe.

La decisión no fue impulsiva. “Lo pensé durante un año entero. Todos los días le pedía señales a Dios… Hasta antes de irme al aeropuerto decía: ‘Si no es para mí, que pase algo y no me voy’”, recuerda. Finalmente, eligió viajar. “Confié ciegamente en que Dios tenía planes más grandes. Hoy puedo decir que venir a la Argentina fue de las cosas más lindas que me pasó”.

Una historia de amor que cruzó fronteras

Antes de su paso por Gran Hermano, la vida de Cinzia Francischiello ya había dado un giro importante gracias al amor. Su relación con el futbolista Dylan Gissi comenzó de manera inesperada, a través de redes sociales, cuando ninguno de los dos buscaba pareja.

Estábamos solteros y empezamos a hablar… No podíamos parar”, recuerda sobre esos primeros intercambios virtuales. El flechazo fue tal que no tardaron en concretar un encuentro en Argentina, país que ella soñaba conocer desde hacía tiempo. “Cuando vine por primera vez nos enamoramos. Fue algo súper impensado”, cuenta.

Cinzia llegó desde Venezuela con una carrera en medios y un perfil claro dentro del juego.

Durante el primer año la relación fue a distancia: él viajó a Venezuela y ella hizo lo propio en varias oportunidades, hasta que tomaron una decisión clave. “Definimos mi mudanza. Me despedí del canal donde trabajaba hacía cinco años, fue algo muy lindo, todo cerraba”, explica.

Hoy, a tres años de relación, la pareja sigue apostando al vínculo incluso en contextos desafiantes, como el ingreso de ella al reality. “Él me banca hasta la muerte”, dice

El momento en que decidió entrar a Gran Hermano

Su ingreso al reality también estuvo atravesado por un momento personal complejo, ya que a poco de haberse instalado en el país su novio se mudó temporalmente a Uruguay por trabajo. “En 2025 conocí lo que es la depresión. Fue mucho: la mudanza, el trabajo, la distancia con mi pareja…Era muy infeliz”, admite. En ese contexto, el programa apareció como una oportunidad de cambio.

La comunicadora asegura que atravesó un momento personal difícil antes de entrar a la casa.

“Siempre quise entrar, pero me tiraba para abajo. Cuando lanzaron el casting, mi novio me dijo que le diera una patada al tablero y que fuera protagonista de mi vida”, cuenta. Y así lo hizo.

Durante su estadía en la casa tuvo que aprender a desconectarse del afuera, incluso de su vínculo de pareja. “Se piensa en eso, pero la casa es tan loca que no podés pensar tanto. Bloqueé un poco la parte emocional… Se entra en modo robot”, explica.

Qué espera para su futuro

Aún adaptándose a la salida, reconoce que sigue “con el chip de Gran Hermano” y sin dimensionar del todo lo que pasa afuera. Sin embargo, hay algo que tiene claro: quiere seguir en los medios.

“Confío en los planes de Dios”, expresa sobre los cambios que marcaron su vida.

“Amo la comunicación y es lo que hice siempre. Quisiera seguir con esto hasta que me muera”, afirma. Y compara con su país de origen: “En Venezuela pasa mucho que las mujeres en la tele a los cuarenta se retiran. Acá veo a Susana Giménez o Mirtha Legrand y me inspiran. Se me borró ese chip. ¡yo quiero continuar durante muchos años más!", se desafía.

Fotos: Rocío Bustos



 
 

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