Lejos del ruido mediático y de los escenarios multitudinarios, Chano Charpentier eligió José Ignacio para disfrutar de unos días de descanso junto a su novia, Tamara Bianchi. Las fotos lo muestran en plan distendido, caminando sin apuro, compartiendo un almuerzo y dejando ver una faceta mucho más cotidiana del músico, que atraviesa un momento de calma personal.
La secuencia arrancó al mediodía, cuando la pareja llegó al restaurante Popei, uno de los clásicos del balneario uruguayo. Allí se los vio sentados frente a frente, charlando con tranquilidad, sin gestos exagerados ni poses para la cámara.

Chano, atento, escuchó a su pareja mientras apoyaba los brazos sobre la mesa; Tamara, relajada, acompañó la conversación con gestos suaves. No hubo intento de ocultarse, pero tampoco búsqueda de protagonismo: una postal simple de vacaciones.
Después del almuerzo, salieron a caminar por las calles arboladas de José Ignacio, entre autos estacionados, casas bajas y el ritmo calmo que define al lugar. En las imágenes se los ve juntos, caminando en sintonía, en algunos momentos muy cerca, en otros con un poco más de distancia, pero siempre conectados. Chano incluso posa una mano sobre la espalda de ella en una de las tomas, un gesto mínimo que habla de intimidad y confianza.
Los looks acompañaron perfectamente el clima veraniego. Chano optó por un estilo relajado y personal: musculosa tejida en tono terracota, short estampado en colores claros, zapatillas deportivas azules y blancas, sombrero claro de ala corta y anteojos de sol oscuros. Un outfit cómodo, playero y con guiños bohemios, muy en línea con el espíritu de José Ignacio. Como accesorio, llevó un pequeño bolso de cuero en la mano, práctico y canchero.

Tamara, en tanto, lució un look fresco y femenino: top blanco de encaje translúcido, short de jean clásico, sandalias negras bajas y anteojos de sol claros con marco llamativo. El pelo suelto, apenas movido por el viento, completó una estética natural y descontracturada. En varias fotos se la ve con el celular en la mano, caminando sin posar, ajena a la presencia de los fotógrafos.
Estas imágenes se conocen poco después de que Chano confirmara públicamente su relación, revelando que están juntos desde hace varios años. Según contó en una entrevista reciente, se trata de un vínculo profundo, construido con el tiempo y lejos del amor adolescente. Tamara mantiene un perfil bajo y no pertenece al mundo del espectáculo, algo que ambos parecen valorar y cuidar.

En José Ignacio, ese acuerdo se hace visible. No hay gestos grandilocuentes ni escenas armadas: sólo un almuerzo, una caminata bajo el sol y dos personas compartiendo vacaciones. Para Chano, acostumbrado durante años a vivir expuesto, estas postales dicen mucho más que cualquier declaración. Son la confirmación silenciosa de un presente más sereno, donde el amor y la calma parecen ir de la mano.
Más fotos de la salida de Chano y su novia Tamara




Fotos: RS Fotos.