Verónica Lozano vivió unos días de desconexión total, de esos que se sienten como un reseteo emocional. Lejos del ritmo vertiginoso de la televisión y de la rutina porteña, la conductora armó un plan perfecto: sol, mar, descanso y una compañía inmejorable. ¿El plus? Lo compartió con su círculo más íntimo y, como era de esperarse, las redes sociales se convirtieron en el álbum de este viaje tan especial.
En las últimas horas, Verónica y su hermana, Paz Lozano, publicaron una serie de fotos que retratan el espíritu de estas vacaciones: momentos simples, pero llenos de amor. En las imágenes se las ve disfrutando de la playa, de una pileta de hotel rodeada de palmeras, de cenas nocturnas y hasta de una imagen con una Ferrari roja como protagonista.

La tercera mujer que aparece en el álbum es Antonia Rodríguez, la hija de Vero con Jorge “Corcho” Rodríguez.
Adolescente y dueña de una belleza natural, Antonia se muestra cómplice y relajada junto a su mamá y su tía, dejando ver una postal familiar cálida y súper cercana. En una de las fotos más tiernas, las tres posan abrazadas al atardecer y acompañadas por una mascota, completando una escena que parece sacada de una película.
También hay lugar para el relax más absoluto: Verónica se animó a posar en bikini, desde la escalera de una pileta, con el cielo azul y las palmeras como marco. Una imagen que habla de bienestar, de calma y de esa sensación de estar, por fin, donde una quiere estar.
Al compartir las fotos, Lozano escribió un texto que funciona casi como receta emocional: “Las tres. Abrazos muchos; charlas, las necesarias; amor del bueno. Agregamos cosas ricas, vinito y sol. Una pizca de compras. Mar 200 litros. Se cocina lentamente con dedicación”. Un mensaje poético, divertido y profundamente afectivo, que resume el clima del viaje: el disfrute sin apuro y con el corazón lleno.

Paz, por su parte, también dejó su huella al postear imágenes. “Un popurrí de estos días cargados de amor, amistad, risas y mucho más. Las amo y las voy a extrañar. Gracias por tanto”, escribió, dejando en claro que no se trata solo de unas vacaciones, sino de un tiempo compartido que se vuelve inolvidable.
Entre cenas a la luz de las velas, brindis, charlas infinitas y el sonido del mar de fondo, Verónica Lozano dejó ver su faceta más íntima: la de mamá, hermana y mujer agradecida por los vínculos que la sostienen. Y, como siempre, lo hizo con ese toque de sensibilidad y humor que la caracteriza.
Porque al final, no se trata del destino. Se trata de con quién. Y estas fotos lo dicen todo.
Todas las fotos de las vacaciones de Verónica Lozano







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