La Semana de la Moda de París volvió a confirmar por qué sigue siendo el epicentro absoluto de la alta costura y la experimentación estética. Durante este fin de semana, celebridades, herederas de dinastías del espectáculo y figuras de la industria cultural ocuparon los front rows de las maisons más influyentes con looks que oscilaron entre la teatralidad, la sensualidad y una sofisticación cuidadosamente calculada.
Más que simples invitados, muchos de ellos se convirtieron en verdaderos protagonistas visuales de la jornada, en una pasarela paralela que, temporada tras temporada, gana tanto interés como los propios desfiles.
Entre las presencias más comentadas se destacó Valentina Zenere, quien capturó todas las miradas al asistir al show de Schiaparelli con un look tan audaz como conceptual. La actriz argentina apostó por un diseño transparente de espíritu provocador, fiel al ADN surrealista de la maison dirigida por Daniel Roseberry.

El estilismo, de impronta escultural y sensualidad extrema, dialogaba con la estética teatral que caracteriza a la firma, donde el cuerpo se convierte en parte del discurso creativo. Con esta elección, Zenere no solo se alineó con la narrativa de la marca, sino que consolidó su presencia dentro del circuito internacional de la moda, un espacio cada vez más atento a nuevas figuras globales.

Los mejores looks del fin de semana en Paris Fashion Week
Pero la actriz no fue la única que acaparó flashes. Jessica Chastain volvió a demostrar por qué es una de las favoritas del circuito fashion.

En esa misma línea de poder mediático, Oprah Winfrey también fue una de las figuras más celebradas del fin de semana. Su aparición en los desfiles confirmó cómo la industria de la moda continúa ampliando su narrativa hacia personalidades que trascienden el espectáculo para convertirse en íconos culturales.

El nuevo linaje de celebridades también tuvo su lugar destacado. Lourdes Leon, hija de Madonna, reafirmó su rol como figura habitual del circuito fashion con un look que conjugaba sensualidad y actitud irreverente.

A su lado, Scout Willis, hija de Bruce Willis y Demi Moore, aportó una estética diferente: más relajada, con un aire bohemio que contrasta con el maximalismo que suele dominar las primeras filas de los grandes desfiles.








Fotos: Fotonoticias
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