Las mejores postales que dejó el segundo fin de semana del 132º Abierto Argentino de Polo
Charlas al sol, amigos, mascotas y mates compartidos: el Campo Argentino de Polo volvió a ser el punto de encuentro donde la tradición, el relax y el estilo se fusionan en cada rincón.
Una espectadora disfruta del partido desde el borde de la cancha, envuelta en una manta escocesa: el plan perfecto para una tarde fresca en Palermo.Entre risas y estilo, tres amigas recorren el predio con looks relajados y bohemios: jeans amplios, blusas livianas y energía de fin de semana.Una pareja se toma un respiro en el sector de livings del Campo Argentino de Polo, disfrutando del sol y la charla antes del próximo chukker.Grupos de amigos, sonrisas y buena energía en los pasillos de Palermo: el Abierto de Polo también es una cita social imperdible.Copas y colores vibrantes: los asistentes al torneo se mezclan entre charlas, brindis y moda en un ambiente relajado y sofisticado.Sombrero, vestido largo y blazer: una combinación infalible para disfrutar del partido con estilo y resguardo del sol.Mate en mano y look cómodo: entre árboles y livings al aire libre, el público del Abierto combina tradición argentina y elegancia sin esfuerzo.Las tribunas, repletas de público, reflejan el fervor y la tradición del torneo más importante del polo mundial.Un espectador de cuatro patas roba miradas en las gradas: las mascotas también son parte del clima distendido de Palermo.Saco azul, sonrisa y anteojos negros: la elegancia clásica se mezcla con la frescura del fin de semana en el Abierto Argentino.