Estamos transitando "el fin del silencio estructural". Así lo resume Waldo Casal. Y mientras las especulaciones acerca de un nuevo orden mundial son alimentadas por las teorías conspirativas aumentadas tras el caso Epstein, la configuración astrológica del 2026 habla de algo más profundo.
Según el análisis del astrólogo, "Plutón en Acuario señala que las redes cerradas ya no tienen la misma protección que antes". Y que la circulación libre de información cambia las reglas del juego.
Estamos en un momento que el poder sostenido por el silencio está en jaque. Al analizar lo que indican los fenómenos que marcan este ciclo, Casal manifiesta: "Saturno en Aries exige responsabilidad individual. Neptuno en Aries disuelve las ilusiones sobre liderazgo y autoridad. Y Mercurio retrógrado en Piscis reabre archivos simbólicos que parecían cerrados".
Según señala Waldo Casal, "2026 no garantiza condenas masivas ni caídas inmediatas. Pero sí marca un año de revisión profunda y presión constante". Y pone como ejemplo cómo el escándalo Epstein con la desclasificación de más de tres millones de documentos "deja de ser sólo un expediente judicial" para convertirse en un símbolo de época. Las consecuencias públicas son una moneda constante.

2026 y el nuevo ciclo de exposición mediática
Sin dudas, 2026 no es un año neutro en términos astrológicos. Se reactivan debates que parecían agotados y se potencia "la exposición de redes cerradas".
"Plutón en Acuario no trabaja en silencio. Expone vínculos, conexiones y entramados de poder. No se trata solo de individuos, sino de cómo esos individuos participaron dentro de un sistema. El foco se desplaza hacia la red completa, y eso incluye a figuras políticas, empresariales y mediáticas", manifiesta Casal.
Mercurio retrógrado en Piscis aporta un elemento clave, según el astrólogo: "En ese contexto, nombres que ya habían sido mencionados pueden volver a circular, esta vez bajo una mirada más crítica y amplificada".

Donald Trump: narrativa, estrategia y confrontación
Donald Trump viene siendo foco mundial en un mundo que continúa enfrentándose a conflictos bélicos mientras la IA aparece como una solución inmediata a la crisis económica mundial y también como la pasarela perfecta para que no podamos dilucidar con facilidad qué es cierto y qué es fake.
Su retórica y proclamaciones –como la reciente declaración ante el Congreso en la que afirmó “Terminé 8 guerras”– alimentan el debate sobre su papel real y la veracidad de sus afirmaciones, mientras sus relaciones personales y comerciales con líderes extranjeros fomentan especulaciones sobre potenciales canales de influencia que exceden la diplomacia oficial.
Al mismo tiempo, Trump está bajo intensa lupa pública por varios escándalos que resurgen y se entrelazan, entre ellos el caso Jeffrey Epstein y las recientes denuncias sobre archivos documentos que el gobierno habría ocultado respecto a esa red.
Partiendo de ese complejo marco que enfrenta, donde la transparencia del mandatario –y de los documentos Epstein– continúan siendo puestos a prueba, Casal analiza su carta natal.

Donald Trump nació el 14 de junio de 1946 con Sol en Géminis y Marte y Plutón en Leo. "Géminis rige la comunicación, la estrategia discursiva y la construcción de relato. Leo aporta liderazgo fuerte y centralidad", puntualiza Casal.
Es por eso que en 2026 se profundizan "temas vinculados a su narrativa pública". Casal sostiene: "Cuando Géminis recibe tensión, la discusión se traslada al terreno del discurso. No se trata solo de hechos, sino de cómo se cuentan y cómo se utilizan dentro de enfrentamientos políticos".
¿Qué puede pasar, según el astrólogo? Si bien Trump continúa bajo un intenso escrutinio, "la exposición seguirá siendo más discursiva que legal". Tal como explica, "el eje estaría en la confrontación pública y en la construcción del relato alrededor del tema".

Cómo afectarán los astros a otros famosos vinculados al caso Epstein
Bill Gates: poder, dinero y cuestionamientos digitales
"Bill Gates nació el 28 de octubre de 1955 con Sol y Venus en Escorpio. Escorpio está ligado a poder, dinero, secreto y transformaciones profundas. Es un signo que no pasa desapercibido cuando se lo menciona en contextos de influencia", explica Casal.
Y puntualiza: "En 2026 se activa el eje del debate digital. Plutón en Acuario conecta con redes y circulación de información masiva. Cuando Escorpio entra en tensión con ese tránsito, las preguntas se amplifican rápidamente en el espacio público".

¿Qué podría suceder? "Si surgen nuevas menciones, podrían generarse oleadas de cuestionamientos en redes sociales", afirma Casal. El impacto sería claramente sobre su imagen pública, que hoy está cuestionada.
Aunque Gates negó cualquier implicación en las actividades criminales de Epstein y afirmó que las reuniones que mantuvo con el magnate tuvieron motivos filantrópicos y fueron "un error de juicio", la asociación con una figura ampliamente desacreditada dañó su reputación y provocó investigaciones periodísticas.
Bill Clinton: liderazgo, vínculos y debate reputacional
"Bill Clinton nació el 19 de agosto de 1946 con Sol en Leo y Venus y Marte en Libra. Leo representa liderazgo visible, protagonismo y exposición pública. Libra conecta vínculos, relaciones y acuerdos", señala Waldo Casal acerca de la carta natal del expresidente norteamericano. Esta última se define por ser "una carta asociada a diplomacia y presencia mediática".
"En 2026 su carta recibe activaciones que reavivan la exposición pública. Cuando Leo es tocado por tránsitos intensos, la figura vuelve al centro de la escena. Y si Libra también se activa, los vínculos del pasado pueden convertirse en tema de conversación nuevamente", expone el astrólogo.

¿Qué puede suceder? Cada nueva revelación podría dañar aún más profundamente su imagen.
Recordemos que durante su presidencia (1993-2001), según quedó registrado, Clinton viajó en ocasiones en el avión de Epstein y hasta compartió fiestas en piyamas de seda.

A pesar de eso, Clinton negó conocer las actividades criminales de Epstein y afirmó no haber tenido relación cercana con él; también declaró que no estuvo en la isla privada de Epstein ni participó en conductas indebidas.
El mensaje colectivo detrás de los nombres
Más allá de Trump, Clinton, Gates y lo que suceda en relación a nombres propios, sin dudas, el 2026 expone un cambio de paradigma.
"El poder sostenido por el silencio pierde fuerza cuando la información fluye sin intermediarios. Las redes cerradas ya no tienen la misma protección simbólica", explica Casal, al tiempo en que, insiste, que este clima astrológico "no garantiza condenas ni desenlaces inmediatos, pero sí marca un período de revisión constante".
Para concluir, Casal analiza que "más que un conjunto de archivos" lo que queda al descubierto "es símbolo de una transformación colectiva donde los privilegios ya no operan sin escrutinio pública". El de Epstein es un caso que seguirá desmoronando estructuras y revelando información que hasta ahora permanecía protegida por los guardianes del silenciamiento, esos que avalaban atrocidades y definían "leyes" propias.
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