Anabel Sánchez, de Solano a New York: a tres años de su explosión en las redes, cómo es su vida hoy, qué asignaturas pendientes cumplió y qué mensaje busca dejar – GENTE Online
 

Anabel Sánchez, de Solano a New York: a tres años de su explosión en las redes, cómo es su vida hoy, qué asignaturas pendientes cumplió y qué mensaje busca dejar

Con dos décadas de edad y tras su paso por la Fashion Week de la Gran Manzana, la modelo atraviesa el momento más alto de su carrera. En diálogo con GENTE repasa el camino recorrido desde que su video casero se vitalizó, habla de los aprendizajes que la transformaron y revela -más allá de su explosión profesional- cuál fue su mayor logro y a quién lo dedicó.
Íntimos
Íntimos

"¡Ay, no puede ser! ¡Qué chiquitita me veo!", exclama Anabel Sánchez con una mezcla de sorpresa y ternura mientras vuelve a mirar el video de su casting para Vogue que se hizo viral en mayo de 2023 y marcaría el inicio de todo. Tenía 17 años y se encontraba en el patio de su casa de San Francisco Solano, Quilmes, con el pelo corto, sin maquillaje y en una pasarela improvisada. Pero ya había algo ahí que hoy sigue intacto: la seguridad y el carisma con los que, tres años después, desfilaría en la New York Fashion Week y posaría frente al Empire State Building, uno de los rascacielos más famosos, en una producción especial para GENTE.

Regresó de Estados Unidos hace apenas unos días. Las valijas todavía siguen sin desarmar en el living de su casa, pero las emociones siguen a flor de piel. No es para menos: representó a la Argentina dentro del circuito Runway 7, una experiencia que todavía le cuesta dimensionar, tal como lo confiesa en esta íntima charla. "Todavía no caigo del todo", dice antes que la cámara se encienda.

Anabel Sánchez es la tapa de GENTE esta semana. La joven modelo abrió su corazón para repasar todo lo que cambió en su vida desde aquel mes de mayo de 2023, cuando un video suyo en el patio de su casa se hizo viral. Hoy cuenta toda su experiencia desfilando en la New York Fashion Week.

Llegar hasta un encuentro de semejante nivel no fue casualidad. Detrás hubo preparación, procesos y mucha disciplina. Desde que decidió apostar de lleno al mundo del modelaje, Anabel no paró de formarse: tomó clases de inglés, oratoria, pasarela y proyección de imagen. Un camino que transitó acompañada por su agencia Multitalent, que apostó por su talento desde el primer día y sigue impulsando cada uno de sus pasos.

"Gracias por mostrarme ese video, porque a veces uno se pierde en el día a día y nunca se detiene a pensar:'Mirá todo lo que lograste en tan solo tres años de carrera'", reconoce. Y luego agrega: "Me encanta saber que sigo siendo la misma persona más allá de todos esos cambios. La misma chica soñadora con ganas de comerse el mundo y representar a su país en cada lugar de la mejor manera posible", dice conmovida al ver el antes y observar el después de su historia.

Aunque hoy su nombre empieza a sonar en circuitos internacionales de la moda, hay algo que no ha cambiado: Solano sigue siendo el lugar donde Anabel vuelve para reencontrarse con su historia, con su familia y con la versión más auténtica de sí misma.

El momento en el que Anabel dimensionó que había llegado a la New York Fashion Week: “De la nada me emocioné”

Viajar a Nueva York para participar en la semana de la moda fue mucho más que un logro profesional. En medio de una agenda intensa -con pruebas de vestuario, presentación de diseñadores y la interacción con modelos de todo el mundo- la experiencia también le regaló algo inesperado: un momento para frenar y reconectar con ella misma.

En un espacio donde todo suele vivirse a contrarreloj, entre corridas, cambios de look y minutos cronometrados antes de salir a la pasarela, Anabel decidió detenerse por un instante y tomar conciencia del lugar en el que estaba. Fue en ese preciso momento, mientras terminaban su look, cuando la emoción la atravesó de golpe. "Me estaban maquillando, dando los últimos retoques para salir y de la nada me emocioné", recuerda.

Con la madurez que le dieron estos años, elige vivir cada logro con más conciencia. Así fue su paso por la pasarela más importante: se detuvo y agradeció por este gran momento.

A su alrededor, el ritmo frenético del desfile seguía su curso, pero, para la modelo, por unos segundos, todo pareció quedar en pausa. "Viví un momento muy íntimo y emocionante para mí, porque en el backstage todo pasa muy rápido. Son siete horas de estar ahí atrás entre maquillaje, prueba de vestuario y tratando de tener tiempo para conocer un poco a las chicas, que eran de diferentes partes del mundo. Y dije: 'Dentro de todo este caos ordenado, quiero dedicarme un tiempo para mí, para ser consciente del lugar donde estoy, poder respirar y regalármelo'. Me estaban maquillando ahí tranquila, en los últimos retoques para salir y de la nada me emocioné", reitera aún movilizada.

-¿Qué fue lo que más te emocionó de ese momento?

-El pensar que todo está teniendo sentido, que lo que estoy haciendo realmente tiene un significado positivo. Las decisiones que estoy tomando ahora en mi vida me van llevando al lugar que realmente deseo. No sé si será el correcto, pero esto es lo que quiero seguir haciendo en mi vida. Las chicas me preguntaban, "¿Estás bien, Anabel? ¿Qué pasó?", todo en inglés encima (risas). Y yo solo pensaba: "¿Cómo me expreso ahora en otro idioma?". Les dije: "Sí, sólo me emocioné de felicidad por estar acá". Pronto me retocaron, respiré profundo y salí a la pasarela.

La joven de Solano cuenta que era la única argentina desfilando en el circuito Runway 7, algo que la llenó de orgullo y emoción. Conoció a modelos de todo el mundo, y pudo lucir piezas de marcas de Argentina.

-... Las emociones a flor de piel.

-Sí. Fue impresionante porque pude estar muy presente. Es la primera vez que me pasa. Me acuerdo de cada detalle: que la pasarela era larga, color blanco, que habían muchas cámaras alrededor. Y a su vez, estar en la New York Fashion Week me hizo recordar a qué venía, cuál era mi propósito en esto de ser modelo. Siempre se piensa que ser modelo es algo más frívolo, pero yo quería venir a este ambiente para romper ciertas barreras y para demostrar que los sueños se hacen realidad sin importar de dónde venís. Entonces, de repente, pude conectar con una parte de mí que había olvidado. Realmente fue muy significativo este viaje.

De vivir todo en automático a volver a disfrutar cada paso

Con apenas tres años dentro de la industria, la joven reconoce que muchas veces el ritmo puede arrastrarla a vivir todo "de manera automática". Sin embargo esta vez algo fue distinto: por primera vez sintió que podía detenerse, mirar el camino recorrido y reconectar con el motivo que la llevó a elegir este mundo.

-¿Qué sentís que cambió en vos para poder estar tan presente y disfrutar el proceso?

-Mi seguridad. Quién es Anabel Sánchez hoy, qué viene a hacer con esta pasarela, qué busca transmitir, qué mensaje le quiere dar a los jóvenes. Eso fue lo que hizo cambiar la manera en la que veía todo. Poder disfrutar más, porque antes capaz me enfocaba en el día a día y todo se volvía automático, y ahí en un punto ya te perdés. Recién llevo tres años en este mundo, trabajando como modelo, influencer, creadora de contenido. Entonces, todo pasa muy rápido, siempre me salen oportunidades relindas, pero todo va a una velocidad que a veces me lleva a veces a perderme a mí misma. Por eso sin duda, con este viaje y este desfile me encontré otra vez.

Entre viajes, pasarelas y nuevos desafíos, la modelo también aprendió a habitar el presente. Fue entendiendo que el verdadero logro está en disfrutar el proceso.

-Hablás de perderte a vos misma, ¿qué cosas hacés para reconectar con tu esencia?

-Me gusta mucho escribir. Tomo un papel en blanco y empiezo a escribir cosas que suelo escuchar de mí, cosas positivas, por supuesto. Coser también es algo que me ayuda a conectar conmigo misma y decir: 'Estoy en el aquí, en el ahora, cosiendo tranquila'. Explayo bastante mi creatividad en eso. También me gusta escuchar música, bailar, cantar -por más que no lo sepa hacer (ríe)-. Paso horas escribiendo, para bajar toda información que obtengo a nivel trabajo. Amo lo que hago y más allá de que todo pasa rápido, ahora más que nunca estoy tratando de disfrutarlo al máximo.

-¿Lo soñaste mucho, cierto?

-Sí, soñé demasiado con este presente. Yo quería ser patinadora profesional, algo que no tiene nada que ver a este ambiente, pero cuando no pude lograr ese sueño me tocó ir tras otro propósito en mi vida. Sabía que tenía que buscar algo que me representara y a la vez que me permitiera transmitir algo lindo para los demás, que no solo fuera para mí. Y ahí fue cuando nacieron mis ganas de ser modelo. Después de manifestarlo, soñarlo tanto y trabajarlo, ahora está sucediendo. Siento que es como el comienzo de algo grande.

-También se cumplió tu deseo de representar a tu país en el exterior.

-Sí. Era la única argentina desfilando en New York, y fue un orgullo porque no estaba solo trabajando para mí misma, sino para marcas argentinas. Pensaba: "Acá debo tener la mayor actitud posible acá, porque tengo que demostrar que Argentina está en lo alto cuando se trata de moda". Hay mucho más de lo que se suele mostrar en redes sociales, hay tantos talentos ocultos también a punto de salir. Y fue al mismo tiempo entender que mi nombre ahora puede ayudar a abrirles oportunidades otros, así que eso me pareció divino.

Anabel aprendió a mirar su historia con orgullo y convertirla en motor para seguir adelante. Cada paso en su carrera también fue una forma de reconciliarse consigo misma.

Cómo su historia dejó de doler y empezó a inspirar: “Lo que viví también me construyó”

-En tus comienzos hablabas de referentes como Valeria Mazza, pero ¿qué sentís ante las chicas que tienen ese mismo sueño y ahora se identifican con vos?

-Es muy loco. Me cuesta entender que realmente soy referente para alguien y no solo como modelo. A veces uno no se das cuenta de lo mucho que puede brindar al otro siendo uno mismo. Ése es el mayor poder que uno tiene. Yo me muestro tal como soy, cuento mi historia, lo que se puede llegar a lograr sin importar de dónde vengas. Es que a veces justamente uno cuenta su historia con miedo y pudor, como si alguien lo fuera a juzgar, y no. Al contrario, tenés que abrazar tu historia sin vergüenza y usarla como tu mayor motor de impulso para lograr lo que querés.

-¿Lograste abrazar tu historia?

-Cuando compartí mi historia y conté lo que viví en el pasado recibí muchos mensajes. Me dije, entonces: "Ah, no estoy sola en esto", lo que me ayudó a alzar aún más mi voz. Siempre dejé en claro que no lo hablo desde un estado de víctima, porque sé cómo es estar en ese lugar y resulta muy difícil salir de ahí. Cualquier mínima cosa negativa que suceda a tu alrededor ya te ponés en estado de alerta y tirás hacia abajo tus sueños. Es difícil, pero está bueno salir de ese estado y decir "me sucedió esto, ¿qué puedo hacer para abrazarlo?" Darme el tiempo de sanarlo, que es lo más importante.

Más segura, más fuerte y con la misma ambición que la impulsó desde el primer día, así se presenta hoy en una charla íntima con GENTE.

-Hoy te veo hablando con total entereza, pero capaz, hace tres años te costaba hacerlo sin quebrarte. ¿Qué te ayudó a sanar?

-Sané mucho, y es verdad. Antes, cuando contaba mi historia, de inmediato lloraba. Lo que más me ayudó fue la terapia, concentrarme en mí misma, entender que lo que me tocó pasar no fue por algo negativo. Sí, obviamente es un fastidio que te pase eso, es muy difícil tener que hacer tu vida desde el sacrificio y remarla todo el tiempo, pero al fin y al cabo eso me ayudó a construir la persona que soy hoy.

-Claro. No abrir esa herida constantemente.

-Dejarlo en el pasado. Obviamente esto no significa que un día te lo olvides y ya seas otra persona nueva, no. Pero me ayudó mucho el perdonar y soltar. Perdonar realmente desde el corazón y no estar buscándole siempre una respuesta a todo. Lo abrazo, suelto y listo. Estar dispuesta a lo nuevo que viene y no a enfocarme tanto en lo negativo. Porque si te quedás ahí, no salís más.

San Francisco Solano, el lugar donde todo comenzó: "Pensaba '¡¿cómo me presento?!', '¡¡¿qué hago?!!'"

Mucho antes de las pasarelas internacionales y los viajes por el mundo, hubo un patio en San Francisco Solano que despertaba su creatividad al máximo y la hacía sentir imparable. No había un presupuesto, una mega producción, ni estrategia detrás. De hecho, no conocía aún el poder de las redes sociales. Solo era una adolescente convencida de que algo grande podía pasar si alguien veía ese casting.

Hoy, tres años después, aquel video vuelve a aparecer cada tanto en su 'Para ti', y le recuerda el punto exacto en el que todo empezó. Lo mira reconociendo en esa chica la misma determinación que todavía la empuja a seguir creciendo. La diferencia es que ahora el camino recorrido le permite detenerse y dimensionar cuánto cambió su vida desde entonces.

Tres años después de aquel video grabado en el patio de su casa en San Francisco Solano, su sueño de desfilar en las grandes pasarelas empieza a tomar forma.

-Pasaste, en poco tiempo, de ser una persona anónima con sueños a una figura pública en pleno ascenso. ¿Cómo fue vivir también esa revolución a la vista de todos?

-Fue muy difícil, porque en ese video tenía 18 años, recién había terminado la secundaria, era una adolescente total. Me acompañaba un miedo constante, porque sabía que estaba expuesta y sentía que las personas esperaban que me equivocara para juzgar lo que había decidido hacer. Sin embargo me mandé con ese casting y a los tres días de repente había un montón de medios en mi casa. Pensaba: "¡¿Cómo me presento?!", "¡¡¿qué hago?!!". No tenía noción de la televisión, de lo que implica estar expuesta en las redes. Y siento que lo más difícil es eso, porque la gente está viendo constantemente tu transformación: para bien o para mal, lo está viendo todo.

-¿Qué significó todo ese proceso para vos?

-Fue entender que estoy creciendo en este mundo, que es algo nuevo para mí y que debía encontrar la manera de disfrutarlo. Nunca había tomado clases de pasarela, no tenía clases de oratoria, de protocolo, de nada, pero aún así me animé y eso creo que fue lo más importante. ¿Quién iba a decir que hoy iba a estar donde estoy? Sé que muchas de las personas que habrán visto ese casting no daban por mí ni dos pesos con cincuenta (se tienta), pero hoy en día puedo decir: "Sí, lo logré y los puedo representar". Rompí ciertas barreras de estereotipos, el pensamiento de que para lograr ciertos sueños debés tener ciertas cosas. Cuando, la verdad, es que uno, con lo poco o mucho que le haya tocado en suerte, igual puede comerse el mundo.

“Sigo siendo la misma chica soñadora”, asegura la modelo repasando el camino que la llevó a representar a Argentina en Nueva York.

El día que Anabel entendió que algo estaba pasando: “Ahora sí, mi vida cambió”

Anabel siempre tuvo un objetivo muy claro: no tenía que ver con la fama ni con el reconocimiento dentro de la industria de la moda, sino con algo mucho más íntimo y profundo. Porque desde el primer momento en que su vida empezó a transformarse, supo que quería usar cada oportunidad para cambiar también la realidad de su familia. No era una obligación ni una presión externa: era un deseo que llevaba consigo desde chica, casi como una promesa silenciosa que algún día esperaba poder cumplir.

Por eso, cuando finalmente pudo ayudar a su mamá y cerrar una etapa marcada por el sacrificio, entendió que algo en su historia había dado un giro definitivo. Fue en ese instante cuando, por primera vez, sintió que todo lo que estaba viviendo realmente tenía sentido.

“Tu historia nunca debería limitarte”, dice la modelo, que hoy busca inspirar a otros jóvenes a perseguir sus sueños.

-¿En qué momento de estos tres años sentiste que realmente tu vida estaba cambiando?

-Dije "me está cambiando la vida" cuando pude ayudar a mi mamá. Ése siempre fue mi mayor propósito. Nunca nadie me obligó. Es algo que estaba dentro de mí y, creo, también era una manera de poder sanar a mi niña interior. Mi vida ahora cambió porque ya pude sanar una parte de mí, pero al principio el contraste fue tremendo: de repente estaba con alguna cadena de oro de una marca o en un desfile de lujo y mi familia seguía comiendo arroz, sin colchón... Eso al comienzo fue difícil y me hacía sentir muy vulnerable. Cuando realmente pude ayudar a mi familia, pude quedarme tranquila y sentirme en paz con lo que estaba viviendo.

-¿Cuál fue la sensación de esa primera vez que pudiste ayudar a tu mamá?

-No sé si sentí algo de emoción o felicidad, porque fue más como: "Te puedo ayudar ahora en esto. Veremos después". Pero la sensación de gratitud hacia lo divino llegó cuando ya pudimos darle un final a cierta etapa y pensé: "Acá se terminó esto de tener que buscar ciertas cosas desde el sacrificio". Ahí llegó por fin esa felicidad. Mi mamá siempre me decía algo que me sigue repitiendo hasta el día de hoy: "No, lo tuyo es lo tuyo, lo mío es lo mío". Nunca me pidió nada, pero reflexionando me di cuenta que yo sentía la necesidad de sanarme realmente a mí misma. Venía desde ese lado la necesidad.

-¿Cómo vive tu familia este momento exitoso que estás transitando?

-Se emocionan mucho. Más allá de que a veces no entienden mucho, me apoyan en todo. Por ejemplo, cuando les conté la noticia de que iba a estar desfilando en New York Fashion Week, dijeron: "Wow, qué bueno, pero ¿qué es?" (ríe). Y eso me encanta, porque siento que es lo que me ayuda a tener los pies sobre la tierra y seguir emocionándome por cada cosa que me pasa en la vida. Les cuento todo con mucho entusiasmo, así que me encanta que sean así. Son los mejores, ¡me dan tanta alegría! En especial mis hermanos: pienso en ellos y me emociono. Los amo.

Anabel pasó de ser una adolescente con un sueño a convertirse en una de las jóvenes promesas de la moda argentina.

-¿Y te han podido ver en vivo en algún desfile?

-Cuando me tocó desfilar en el show de María Becerra. Ahí pude llevar a mi mamá, mis tías, las amigas, todos estuvieron presente. Fue literalmente la primera vez que me vieron desfilar después de todo lo que pasó durante estos años. Mi mamá decía: "Ah, ¿en dónde está mi hija?"... Además, formando parte del espectáculo de mi artista favorita.

-Entonces, ese día fue doblemente emocionante.

-Sí, porque estaba compartiendo un gran sueño con ellos, que además, nunca se me había pasado por la cabeza. "¿En dónde cabe el hecho de poder desfilar para tu artista favorita, para la persona que te ayudó a salir adelante, que también encima forma parte de tu historia?" Porque gracias a María también sé que estoy acá. Tener a mi familia ahí fue lo más lindo para mí. En general, poder llevar a mi familia a los lugares que quiera es hermoso.

-¿Cómo es un día entre casa cuando volvés a Solano, a tu barrio, donde creciste?

-Siento que soy la misma. Ahora no vuelvo sola porque ya voy con pareja (ríe). Siempre surge todo al momento. Si es un sábado o un domingo, vamos y comemos asado, o unas milanesas... En el verano no podía faltar el tereré. Estamos todos ahí afuera en el patio. Nos encanta nuestro hogar y ver cómo cada día está tomando más forma. Amo volver a mi casa y saber que me desconecto de todo. Jugamos, reímos con mis hermanos, escuchamos música, pasamos el tiempo charlando, y así cada fin de semana que puedo.

Con más seguridad y experiencia, Anabel asegura que su paso por la New York Fashion Week marcó un antes y un después en su carrera.

-¿Con qué sueñas ahora?

-En tan solo tres años hice mucho, pero sé que estar en la New York Fashion Week fue la ratificación de todo lo lindo que me puede llegar a pasar. Ahora me siento más profesional de lo que era al principio. Soy otra Ana, siento que se me escucha más segura, más confiada. Espero seguir creciendo a nivel internacional representando a mi país y no volver a perderme en mi propósito. Hoy la modelo puede hablar, puede contar su historia, puede transmitir valores. Quiero que mi mensaje sea ése: tu historia o de donde vengas nunca te tiene por qué limitar ni por qué definir... En síntesis, sSeguir siendo la Ana que soy, ése es mi sueño.

Fotos: @bautigalindo
Looks: @47street @isonasaez @breeders_furs @wearbrishi
Estilismo: @insidebambi @palomabelossi
Video: Candela Petech
Arte de tapa: Roshi Solano

Maquillaje y peinado para entrevista: @ernie_ba @nahuelito405



 
 

Más Revista Gente

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig