No hay peajes eternos ni rutas interminables. A poco más de 45 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, el paisaje cambia de golpe: el asfalto queda atrás, el ruido baja y el verde empieza a ganar terreno. En el partido de Moreno, la Reserva Natural Municipal Los Robles se convirtió en una de las escapadas favoritas para quienes buscan naturaleza auténtica sin resignar cercanía.
Este enorme espacio protegido —uno de los pulmones verdes más importantes del conurbano— combina bosque, lagunas y áreas abiertas en más de 270 hectáreas cuidadas por guardaparques desde 1990. Lejos de ser un parque urbano tradicional, Los Robles conserva una impronta silvestre que sorprende desde el primer recorrido: senderos de tierra, vegetación cerrada y una sensación constante de estar “afuera”, aunque la ciudad quede cerca.

El paseo puede ser tan activo o tan contemplativo como cada visitante lo desee. Hay circuitos para caminar, andar en bicicleta o hacer trekking, propuestas de avistaje de aves y fauna, espacios para picnic y un sector habilitado para acampar, ideal para quienes quieren estirar la experiencia y dormir rodeados de árboles. También se organizan cabalgatas y actividades recreativas que invitan a descubrir el entorno de otra manera.
Uno de los grandes atractivos de la reserva es su biodiversidad. Ceibos, talas, sauces, fresnos, casuarinas y el característico roble de pantanos forman parte del paisaje, junto a lagunas que funcionan como refugio de distintas especies. Con acompañamiento de los responsables del parque, es posible observar aves, anfibios, reptiles y pequeños mamíferos, una experiencia que suma valor educativo y conciencia ambiental.
Dentro del predio funciona además un vivero municipal, clave para el cuidado del arbolado urbano del distrito. Allí se producen miles de ejemplares de especies autóctonas que luego se utilizan en plazas y espacios públicos, y que también forman parte de proyectos educativos y científicos desarrollados junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria. El vivero está abierto a la comunidad y refuerza la idea de que la reserva no es solo un espacio recreativo, sino también un lugar de aprendizaje y trabajo ambiental constante.

Sin multitudes, sin centros comerciales y sin artificios, Los Robles se afirma como un refugio verde para desconectar del ritmo cotidiano. Un destino ideal para una escapada de día o un fin de semana distinto, que demuestra que la naturaleza no siempre está lejos: a veces, espera a la vuelta del Acceso Oeste.
Datos útiles para la visita
- Entrada general: $4.000
- Menores de 12 años, jubilados y personas con CUD: sin cargo
- No requiere reserva previa
- Alquiler de parrilla: $3.000
Cómo llegar
- En auto: Acceso Oeste hasta salida La Reja (km 38), continuar por Rubén Darío, Av. de la Argentinidad y Benito Juárez.
- En transporte público: Tren Ferrocarril Sarmiento hasta Moreno y colectivo 26 de La Perlita (ramal “Los Robles”).
Mirá También

