Uno de los errores más comunes al cuidar plantas es pensar que “más agua significa más vida”. En realidad, tanto el exceso como la falta de riego pueden afectar seriamente su crecimiento y salud. Aprender a leer las señales que ellas mismas nos dan es la mejor forma de asegurarnos de que reciban la cantidad justa de agua.
La primera pista está en las hojas. Si las ves caídas, secas y quebradizas, probablemente tu planta tenga sed. En cambio, si lucen blandas, amarillentas o con manchas oscuras, lo más seguro es que se trate de exceso de agua. Otro indicador clave es la tierra: cuando está seca y se separa de las paredes de la maceta, es hora de regar. Pero si permanece húmeda durante días y huele mal, es señal de que la planta está “ahogada”.
Las raíces también hablan. Si al trasplantar notás raíces blandas, oscuras o con mal olor, es porque sufrieron pudrición por riego excesivo. En cambio, raíces frágiles y quebradizas suelen estar asociadas a la falta de agua.
El tipo de planta también define su necesidad. Los cactus y suculentas, por ejemplo, requieren poca agua y toleran sequías, mientras que los helechos o las calatheas necesitan humedad constante. Por eso es importante conocer las características de cada especie y adaptar la frecuencia de riego a sus necesidades.
Otro truco práctico es usar el “test del dedo”: introducirlo unos centímetros en la tierra para comprobar si aún está húmeda. Si la sentís fresca, no hace falta regar; si está seca, es momento de hacerlo.
Además, factores como la estación del año, la temperatura del ambiente y el tamaño de la maceta influyen directamente en la cantidad de agua que una planta necesita. En verano, la evaporación es mayor y se riega con más frecuencia, mientras que en invierno conviene reducir la cantidad y la periodicidad.
En definitiva, regar correctamente es un equilibrio que se logra con observación y práctica. Tus plantas siempre envían señales: solo hay que aprender a interpretarlas para darles lo que necesitan. De esta forma, no solo crecerán más sanas y fuertes, sino que también vas a disfrutar de un hogar más verde y lleno de vida.


