Con base en Dragón Blanco, sobre la Costanera, y en su icónico site de Palermo Hollywood, Fabric reafirma su lugar como una de las propuestas nikkei más comentadas de la Argentina. Esta vez, lo hace a través de un formato tan exclusivo como preciso: el Ciclo Omakase de 12 pasos, que agotó todas sus reservas en apenas tres días y dejó a más de uno en lista de espera.
Durante enero, la primera fila del restaurante queda en manos del chef Fabián Masuda, referente indiscutido de la técnica omakase en Buenos Aires. Corte a la vista, producto fresco del día y una secuencia definida por la pesca diaria toman la chef table en un formato íntimo, de solo seis comensales por turno. Cada servicio se construye en tiempo real, con el itamae marcando el ritmo y el pulso de una experiencia donde la técnica japonesa y la atención al detalle son protagonistas.

El menú —que se ajusta a la disponibilidad del producto— propone un recorrido exacto de 12 pasos. Pulpo, atún, trucha, pesca blanca y pesca azul intervenida, además de calamar y langostinos, aparecen trabajados con mínima intervención y foco absoluto en la materia prima. Cortes precisos, marinados sutiles y una ejecución que respeta la raíz japonesa se combinan con guiños contemporáneos que definen la impronta Fabric.
El formato permite observar de cerca el proceso de selección, corte y armado de cada preparación, y genera un intercambio directo entre Masuda y los comensales que ocupan la primera fila. Esa cercanía, sumada al carácter técnico del omakase, refuerza la sensación de estar frente a una experiencia pensada al detalle y sin concesiones.


La propuesta está acompañada por Bodega Rutini y opciones de coctelería para completar el exclusivo plan. Con cupos extremadamente limitados y funciones repartidas entre Palermo Hollywood y Dragón Blanco, el ciclo se posiciona como uno de los planes gastronómicos más buscados del verano.
Con esta iniciativa, Fabric consolida su apuesta por formatos íntimos y experiencias de alto nivel, profundizando un regreso a la raíz japonesa de la técnica sin perder la mirada creativa y desprejuiciada del nikkei que define a la marca. Para Masuda, con más de dos décadas de trayectoria y un rol clave como chef ejecutivo del grupo, el desafío es claro: elevar estándares, transmitir conocimiento y proyectar a Fabric hacia nuevos territorios de autenticidad y creatividad.