A pocos minutos de los destinos más concurridos del Valle de Punilla, existe una comuna serrana que cada verano suma nuevos visitantes atraídos por el sonido del agua, la vida al aire libre y un ritmo mucho más relajado. Ubicada a solo 10 kilómetros de Villa Carlos Paz, Mayu Sumaj se consolidó como uno de los rincones más refrescantes de la región, ideal para quienes buscan río, naturaleza y propuestas simples sin alejarse demasiado.
Su nombre, que en quechua significa “río lindo”, no es casual. A lo largo del Río San Antonio se despliega una sucesión de balnearios que constituyen el gran atractivo del lugar. Espacios como La Bomba, El Playón, La Cascada, Los Cajones y Playa de las Sierras ofrecen sectores con servicios, paradores, música y zonas diferenciadas para familias y grupos de amigos. Durante la temporada alta, sombrillas, mates y juegos de playa se mezclan en un clima típicamente veraniego.

El turismo gira en torno al río, pero también a la posibilidad de quedarse varios días. Los campings de la zona suelen llenarse de visitantes que eligen armar base y disfrutar de largas jornadas al aire libre. A esto se suma una oferta de alojamiento que incluye cabañas, casas en alquiler y pequeños hoteles, además de proveedurías y restaurantes sencillos que completan la experiencia sin perder el espíritu de pueblo.
Más allá del agua, Mayu Sumaj mantiene vivas sus tradiciones a través de eventos culturales que convocan tanto a vecinos como a turistas. El Festival del Pan Casero es el encuentro más representativo: un evento que combina patio de comidas, puestos de emprendedores, música en vivo y artesanos, y que celebra uno de los sabores más simples y queridos de la cocina serrana. Esta fiesta se transformó en una marca identitaria del pueblo y en una cita esperada dentro del calendario local.

La comuna también ofrece un costado histórico y religioso que vale la visita. En lo alto del pueblo se encuentra la capilla de la Virgen de Nuestra Señora del Valle, un punto de referencia para la comunidad y para quienes recorren la zona. Otro de los símbolos locales es el algarrobo bicentenario, un árbol histórico que forma parte del patrimonio comunal y que recuerda el paso del tiempo en este rincón del valle.
Atraviesa la localidad la ruta provincial que conecta Córdoba con las Altas Cumbres y otras provincias del país, lo que la convierte en un destino accesible tanto para escapadas cortas como para estadías más largas. Con río, balnearios, fiestas populares y una atmósfera relajada, Mayu Sumaj se afirma como una alternativa ideal para disfrutar del verano cordobés sin multitudes.

