El rincón oculto de Argentina que fue declarado Sitio Ramsar y maravilla con su fauna salvaje – GENTE Online
 

El rincón oculto de Argentina que fue declarado Sitio Ramsar y maravilla con su fauna salvaje

Un humedal inmenso, palmares que se pierden en el horizonte y una fauna que sorprende a cada paso convierten a este rincón del norte argentino en uno de los paisajes más valiosos y menos explorados del país.
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A veces, para encontrar paisajes que parezcan de otro mundo, no hace falta cruzar fronteras ni viajar miles de kilómetros. En el extremo norte del país existe un rincón donde los esteros brillan bajo el sol, los palmares se pierden en el horizonte y las aves migratorias encuentran su refugio perfecto. Un lugar silencioso, profundo, vibrante de vida: el Parque Nacional Río Pilcomayo, uno de los tesoros naturales más importantes de Argentina y Sitio Ramsar desde 1992.

Este parque de 51.889 hectáreas conserva una de las muestras más representativas de los ambientes chaqueños: lagunas inmensas, sabanas con palmeras caranday, isletas de monte cerrado y selvas en galería que acompañan el curso del río. La combinación de estos ecosistemas creó un refugio biológico excepcional, considerado por especialistas como una de las áreas mejor conservadas de la región.

Esteros, lagunas y palmares forman el paisaje único del parque, un refugio fundamental para aves migratorias.

Un mosaico natural que sorprende en cada kilómetro

El Parque Nacional Río Pilcomayo es famoso por su variedad de paisajes: zonas bajas inundables cubiertas de camalotes, esteros que cambian de forma según la lluvia, pastizales interminables atravesados por palmares y sectores altos donde aparecen bosques densos de lapachos, quebrachos colorados, algarrobos y guayacanes. Entre esa mezcla, la biodiversidad florece.

La vida salvaje que habita este entorno es impresionante. Se registraron 324 especies de aves, 85 de mamíferos y casi un centenar de especies de reptiles y anfibios. Es uno de los pocos sitios del país donde se pueden ver juntos al carpincho, el tapir, el coatí, el mono carayá, la boa curiyú, los dos yacarés nativos y al emblemático aguará guazú, símbolo del parque.

Los humedales, además, convierten al Pilcomayo en un paraíso para el avistaje de aves: chajás, espátulas rosadas, tuyuyúes, garzas, jabirús y especies migratorias que viajan miles de kilómetros desde el hemisferio norte para descansar aquí durante el invierno.

Un destino ideal para los amantes de la naturaleza.

Dos puertas de entrada al paraíso: Laguna Blanca y Estero Poí

El parque está preparado para recibir visitantes que quieran explorar a su propio ritmo, siempre respetando las normas de conservación.

Área Laguna Blanca
Ideal para quienes buscan tranquilidad y conexión con el agua.

  • Pasarelas y miradores sobre la laguna
  • Sendero interpretativo
  • Posibilidad de usar kayak o embarcaciones sin motor, con autorización

Área Estero Poí
Perfecta para quienes quieren caminar, observar fauna y sentir la inmensidad del Chaco.

  • Dos senderos autoguiados
  • Un camino vehicular de 16 kilómetros
  • Miradores al Estero Catalina y al río Pilcomayo
  • Observatorio de aves del Bañado Pirity

Ambas zonas cuentan con camping gratuito, mesas, fogones, baños y luz eléctrica. No hay agua potable, por lo que es clave llevar la propia y registrarse con los guardaparques antes de ingresar.

Aunque el parque recibe visitantes durante todo el año, los meses recomendados van de marzo a octubre, cuando las temperaturas son más suaves y la fauna se observa con mayor facilidad. El verano chaqueño puede ser intenso, por lo que conviene evitar las horas de sol fuerte y consultar previamente el estado de los caminos.



 
 

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