Lejos del invierno europeo y del ritmo intenso de la agenda real, el rey Guillermo Alejandro y Máxima Zorreguieta habrían comenzado el año con una escapada marcada por el descanso, la privacidad y el contacto con la naturaleza.
En ese sentido, según se supo, todo indica que la familia real eligió nuevamente el verano del hemisferio sur como escenario para sus vacaciones.
En las últimas horas, según consignaron medios internacionales y locales, como ya es habitual para la soberana nacida en la Argentina, Zorreguieta habría regresado junto a su familia a su país natal para pasar las fiestas de fin de año en un entorno íntimo y alejado del foco público.

Los reportes señalan que la Nochevieja habría tenido lugar en Pilpilcurá, la residencia que los reyes poseen en la Patagonia argentina y que, con el paso de los años, se convirtió en su refugio personal para celebrar el comienzo de cada año.
La estancia, ubicada en la precordillera rionegrina, a pocos kilómetros de Bariloche, fue adquirida en 2018 y se extiende sobre unas 3000 hectáreas de paisaje natural a orillas del río Pichi Leufú. Se trata de un espacio pensado para el descanso absoluto, donde el aislamiento y la tranquilidad son protagonistas.
Aunque el casco principal fue renovado y cuenta con aproximadamente 1000 metros cuadrados, la propiedad conserva una estética rústica y sofisticada, en la que se combinan maderas nativas, textiles artesanales y detalles de inspiración europea.

La gestión del lugar está a cargo de Marcela Cerruti, tía de Máxima, quien impulsa un modelo sustentable que integra producción local y turismo de alto nivel. Actividades como la equitación al aire libre o la visita a un huerto orgánico forman parte de la experiencia, aunque el acceso está reservado a un círculo extremadamente reducido, lo que refuerza el hermetismo que rodea cada visita real.
A pesar del bajo perfil con el que se manejó esta estadía, la presencia de la familia real despertó la curiosidad de vecinos y turistas que pasaron las fiestas en la zona. Incluso, en redes sociales comenzó a circular una imagen que algunos atribuyen a la reina disfrutando de un baño en un arroyo de la región. Sin confirmación oficial, la fotografía se suma a la serie de rumores que suelen acompañar cada paso de Máxima por suelo argentino.
Lo que sí está confirmado es que, tras este período de descanso, la reina retomará sus compromisos oficiales. El próximo miércoles 14 de enero, Máxima tiene previsto asistir a la 40ª edición del festival Eurosonic Noorderslag, un evento clave para la promoción del talento musical europeo y que marcará su primer acto institucional del año.
Mientras el rey Guillermo Alejandro y la reina se preparan para volver al centro de la escena pública, todo indica que, por estos días, la familia real holandesa habría elegido una vez más la calma, el paisaje y la intimidad de la Argentina como el escenario perfecto para recargar energías.
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