En la recta final de su embarazo, Oriana Sabatini eligió celebrar su maternidad desde un lenguaje propio. La artista protagonizó una sesión de fotos de estética gótica y profundamente simbólica, en la que su panza se convierte en el centro absoluto de la escena, con la emoción que representa recibir a su primera hija.
Las imánes, en blanco y negro, potencian un clima etéreo y atemporal. La cantante aparece vestida íntegramente de negro, con un conjunto de dos piezas minimalista: un top off-shoulder que deja los hombros al descubierto y una prenda inferior ajustada que acompaña la silueta. El diseño es sobrio y limpio, sin ornamentos innecesarios, y permite que el foco esté puesto en el cuerpo y, especialmente, en su vientre.

Uno de los elementos más impactantes del look es el velo largo de tul translúcido que cae desde la cabeza y envuelve su figura. El accesorio remite tanto a un velo nupcial como a una capa ritual, reforzando una estética que combina lo místico, lo femenino y lo sagrado. El tul aporta movimiento y suavidad, generando una sensación casi fantasmal, como si la imagen flotara en el tiempo.
A este universo visual se suman los guantes largos negros con flecos, que aportan dramatismo y un guiño teatral. El peinado y el maquillaje acompañan esta búsqueda estética. Lleva el cabello largo, oscuro y suelto, lacio y natural, sin peinados elaborados.
Mientras que, el maquillaje es sobrio y elegante, con una piel luminosa y rasgos definidos que resaltan su mirada profunda. Todo en la imagen parece responder a una misma idea: dejar que el cuerpo hable por sí solo.

La elección del blanco y negro no solo estiliza la producción, sino que elimina distracciones y enfatiza las texturas: la piel, el tul, las sombras. El resultado es una imagen poderosa, casi artística, que se aleja del registro circunstancial y se acerca a una obra visual con identidad propia.
La maternidad de Oriana Sabatini
Con el nacimiento de su hija previsto para el 11 de marzo, la artista se encuentra en las últimas semanas de gestación y eligió transitar este proceso desde un lugar auténtico y personal, pero sobre todo muy íntimo.
En recientes entrevistas, Oriana reveló que junto a Paulo Dybala, resolvieron que la nena nazca en Italia, país en el que residen actualmente por los compromisos laborales del futbolista. “La idea es que nazca acá porque quiero intentar un parto natural, si es posible, y también para que pueda estar el papá, ya que en el fútbol casi no hay días libres”, detalló.

En cuanto al nombre, prefirió mantenerlo en reserva, aunque dejó entrever algunas pistas durante una entrevista con el ciclo de streaming Resumido. “Hermione no me convence porque está demasiado asociada a otra persona y siento que no tendría identidad propia”, explicó, en referencia al famoso personaje de Harry Potter.
Sobre la elección, la actriz contó que la decisión fue inmediata. “El nombre lo supe desde el mismo día en que me dijeron que era una nena. No lo tenía planificado, pero es un nombre que me gusta desde que tengo 15 años; siempre estuvo ahí, guardado”, relató. Y agregó que a Dybala simplemente le comunicó cuál sería el nombre de la bebé, sin someterlo a discusión.
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