La tarta de queso y cebolla caramelizada es una versión más levantada de un clásico que nunca falla. Combina el dulzor suave de la cebolla bien cocida con un relleno cremoso que se derrite en la boca, ideal para una comida distinta sin complicarse demasiado.
Es una receta perfecta para viernes: se puede preparar con anticipación, se come caliente o fría y funciona tanto para una cena liviana como para llevar en vianda. Además, no necesita ingredientes raros y el resultado siempre tiene “pinta” de algo más elaborado.
El secreto está en tomarse el tiempo justo para cocinar la cebolla y lograr ese sabor profundo que marca la diferencia.
Ingredientes
-1 tapa de tarta
-3 cebollas grandes
-3 huevos
-200 cc de crema o leche
-200 g de queso (cremoso, mozzarella o mezcla con rallado)
-Aceite
-Sal y pimienta
-Nuez moscada (opcional)
Cómo prepararla, paso a paso
1-Cocinar la cebolla
Cortar las cebollas en pluma. Cocinarlas en una sartén con un chorrito de aceite y sal a fuego bajo, revolviendo de vez en cuando, hasta que estén bien tiernas y doradas. Este paso lleva tiempo, pero es clave.
2-Armar el relleno
En un bowl, batir los huevos con la crema, sal, pimienta y nuez moscada. Agregar el queso y la cebolla ya cocida. Mezclar bien.
3-Preparar la base
Colocar la tapa de tarta en una tartera y pinchar la base con un tenedor.
4-Hornear
Volcar el relleno y llevar a horno precalentado a 180°C por 35–40 minutos, hasta que esté firme y levemente dorada por arriba.
5-Reposar antes de servir
Dejar descansar unos minutos para que el relleno se asiente y se corte mejor.
Tip GENTE
Cocinar la cebolla a fuego bajo y sin apurarla. Si se sube demasiado el fuego, se quema y queda amarga. Con calor suave, la cebolla libera su azúcar natural y se carameliza sola, sin necesidad de agregar nada más.

