Las papas al horno son un clásico infalible. Acompañan carnes, pollo, pescado, milanesas, ensaladas y también se defienden solas como plato principal. El problema es que no siempre salen como uno espera: a veces quedan secas, blandas, pálidas o con esa textura “hervida” que arruina todo.
La buena noticia es que no hace falta ningún ingrediente raro para lograr papas bien doradas, crocantes por fuera y tiernas por dentro. La diferencia está en algunos trucos simples que mejoran la cocción y evitan los errores más comunes.
Ingredientes
-4 papas medianas
-3 cucharadas de aceite
-Sal y pimienta, a gusto
-Hierbas secas (romero, orégano o tomillo), opcional
-1 diente de ajo (opcional)
Seis trucos para que salgan perfectas
1) Cortarlas todas del mismo tamaño
Puede parecer obvio, pero es el primer secreto. Si hay pedazos grandes y otros chicos, unos quedan crudos y otros se pasan. Lo ideal es elegir bastones medianos o cubos parejos.
2) Hervirlas unos minutos antes de hornearlas
Este paso es el que más cambia el resultado. Hervirlas 6 a 8 minutos (solo hasta que estén apenas tiernas) hace que el interior quede cremoso y se cocinen más rápido en el horno.
3) Escurrirlas bien y dejarlas secar
Si entran húmedas al horno, se cocinan al vapor y no doran. Después del hervor, conviene escurrirlas y dejarlas reposar 5 minutos para que pierdan humedad.
4) Usar el horno bien caliente
Las papas necesitan temperatura alta para dorarse. El rango ideal es 200 a 220 °C, con el horno precalentado.
5) No amontonarlas en la fuente
Este es otro error clásico. Si quedan apiladas, se cocinan como si estuvieran tapadas y pierden crocancia. Lo mejor es distribuirlas en una sola capa, con espacio entre ellas.
6) Darlas vuelta a mitad de cocción
Para que queden doradas de ambos lados, conviene girarlas a mitad del tiempo. Así logran un color parejo y una textura más crocante.
Paso a paso (con los trucos aplicados)
Pelar las papas (o dejarlas con piel si están bien lavadas) y cortarlas en bastones o cubos parejos. Hervirlas en agua con sal durante 6 a 8 minutos. Escurrir y dejar secar unos minutos. Pasarlas a un bowl, sumar aceite, sal, pimienta y hierbas. Mezclar. Llevar a una fuente aceitada, sin amontonarlas. Hornear a 220 °C durante 35 a 40 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción. Retirar y servir de inmediato.
Tip GENTE
Si querés que queden todavía más crocantes, podés sumar una cucharadita de polenta fina o maicena al momento de mezclarlas con el aceite.

