Las milanesas son un clásico que nunca falla, pero cuando se hacen al horno muchas veces pierden gracia: quedan pálidas, blandas o con esa textura “húmeda” que no se parece en nada a la milanesa de siempre. Sin embargo, hay una forma muy simple de lograr que salgan crocantes y bien doradas, sin necesidad de freírlas.
La clave está en un paso previo que cambia todo: tostar el pan rallado antes de empanar. Ese detalle, sumado a una buena temperatura de horno y una cocción pareja, permite obtener milanesas con costra firme, sabrosas y con mejor textura.
Ingredientes
-4 bifes finos (nalga, cuadrada o bola de lomo)
-2 huevos
-2 dientes de ajo (opcional)
-Perejil picado (opcional)
-Sal y pimienta, a gusto
-1 taza de pan rallado
-2 cucharadas de aceite
-Mostaza (opcional)
Cómo prepararlas, paso a paso
1-Precalentar el horno a 220 °C.
2-Colocar el pan rallado en una sartén con el aceite y tostarlo a fuego medio, revolviendo, hasta que tome un color apenas dorado. Retirar y dejar enfriar.
3-En un bowl, batir los huevos con sal, pimienta, ajo y perejil. Si se desea, sumar una cucharadita de mostaza para darle más sabor.
4-Pasar cada bife por el huevo y luego por el pan rallado tostado, presionando bien para que se adhiera.
5-Colocar las milanesas en una placa aceitada o con papel manteca.
6-Cocinar 10 a 12 minutos, dar vuelta y hornear 8 a 10 minutos más, hasta que estén doradas.
7-Servir de inmediato.
Por qué este método funciona
Cuando el pan rallado entra crudo al horno, tarda más en dorarse y se humedece con los jugos de la carne. En cambio, al tostarlo antes, ya tiene color y textura, por lo que en el horno solo se termina de fijar y queda crocante.
Tip GENTE
Para un resultado todavía mejor, usar una rejilla sobre la placa. Así el calor circula por debajo y la milanesa no se humedece.

