El pastel de papa es uno de esos clásicos infaltables del domingo, pero también uno de los platos que más fácil puede fallar si no se cuidan algunos detalles. El problema más común es que quede seco, especialmente después del paso por el horno.
La clave no está en sumar ingredientes raros ni en cambiar la receta tradicional, sino en prestar atención a un paso puntual de la preparación que mejora la textura final y mantiene el plato húmedo y sabroso.
Con este truco simple, el pastel queda más cremoso, equilibrado y con mejor resultado al momento de servir.
Ingredientes
-1 kg de papas
-500 g de carne picada
-1 cebolla
-1 diente de ajo
-1 huevo duro
-Leche
-Manteca
-Sal y pimienta
-Queso rallado (opcional)
Cómo prepararlo
1-Hervir las papas y hacer un puré bien cremoso con manteca, leche, sal y pimienta.
2-Rehogar la cebolla y el ajo picados, agregar la carne y cocinar hasta que esté bien dorada. Condimentar.
3-Retirar del fuego y sumar el huevo duro picado.
4-En una fuente, colocar una capa de puré, el relleno y cubrir con el resto del puré.
5-Espolvorear con queso rallado y llevar a horno medio hasta que gratine.
El truco clave
Agregar un chorrito de leche o caldo al relleno antes de armar el pastel. Ese pequeño detalle evita que la carne se seque en el horno y mantiene el conjunto más jugoso. También ayuda a que el pastel se corte mejor al servir.
Por qué este truco funciona
Durante la cocción, el horno absorbe humedad del relleno. Sumando líquido antes de hornear, se compensa esa pérdida y se logra un pastel más suave y sabroso.

