Cuando se piensa en pizza, lo primero que aparece es la masa. Pero hay una alternativa simple, rendidora y muy tentadora que cambia por completo el clásico: hacer la base con papa. El resultado es una pizza sin harina, con textura firme, bordes dorados y un sabor que combina perfecto con cualquier topping.
Esta receta funciona especialmente bien para el fin de semana, cuando hay ganas de comer algo rico, pero sin ponerse a amasar ni esperar leudados. Además, es ideal para aprovechar papas que ya tenías cocidas o para resolver una comida con ingredientes básicos.
Lo importante antes de empezar
El secreto para que la base quede crocante y no se desarme es doble:
-Usar papa bien seca (sin exceso de agua)
-Dorar primero la base sola antes de sumar el queso y el resto
Esos pasos evitan que quede blanda y marcan la diferencia.

Ingredientes
Para la base
-3 papas grandes (o 4 medianas)
-1 huevo
-3 cucharadas de queso rallado
-Sal y pimienta, a gusto
-Orégano (opcional)
-1 cucharada de aceite
Para el armado (opcional)
-Salsa de tomate
-Mozzarella
-Tomate en rodajas
-Aceitunas
-Albahaca
Cómo prepararla, paso a paso
1-Hervir las papas con cáscara hasta que estén tiernas. Escurrirlas muy bien.
2-Pelarlas y pisarlas hasta lograr un puré liso.
3-Dejar enfriar unos minutos para que pierdan humedad (esto es clave).
4-Agregar el huevo, el queso rallado, sal, pimienta y orégano. Mezclar.
5-Aceitar una placa para horno (o colocar papel manteca aceitado).
6-Volcar la mezcla y estirar formando un círculo, como si fuera una pizza.
7-Llevar a horno precalentado a 220 °C durante 20 a 25 minutos, hasta que la base esté dorada y firme.
8-Dar vuelta la base con cuidado (opcional, pero recomendable) y cocinar 5 minutos más para dorar del otro lado.
9-Retirar, agregar salsa, mozzarella y toppings.
10-Volver al horno 8 a 10 minutos, hasta que el queso se derrita.
Por qué esta pizza funciona
La papa aporta estructura, el huevo une y el queso rallado ayuda a formar una costra más firme. Con el primer horneado, la base se seca, se dora y queda lista para recibir el topping sin desarmarse.
Tip GENTE
Si querés una textura todavía más crocante, podés sumar una cucharada de maicena a la mezcla antes de hornear.

