La tarta de jamón y queso es un clásico que salva cualquier comida. Se arma rápido, gusta a todos y suele resolverse con ingredientes que ya están en la heladera. Pero hay un problema frecuente: muchas veces el relleno queda seco, se corta feo o pierde esa textura suave que hace que realmente valga la pena.
La clave está en un paso simple: sumar un ingrediente cremoso que una la mezcla y evite que el queso se “endurezca” durante el horneado. Con ese detalle, la tarta queda más húmeda, se corta mejor y tiene un resultado mucho más tentador.
Ingredientes
-1 tapa de tarta (hojaldrada o criolla)
-200 g de jamón cocido
-250 g de queso (cremoso, mozzarella o mezcla)
-3 huevos
-3 cucharadas de queso crema (o crema de leche)
-Sal y pimienta, a gusto
-Nuez moscada (opcional)
Cómo prepararla, paso a paso
1-Precalentar el horno a 180 °C.
2-Cortar el jamón y el queso en tiras o cubos.
3-En un bowl, batir los huevos apenas hasta integrar.
4-Agregar el queso crema, sal, pimienta y, si se desea, una pizca de nuez moscada.
5-Incorporar el jamón y el queso, y mezclar.
6-Forrar una tartera con la tapa de tarta y volcar el relleno.
7-Cocinar durante 25 a 30 minutos, hasta que esté firme y dorada en la superficie.
8-Dejar reposar 5 minutos antes de cortar.
Tip GENTE
Para que el relleno quede suave, no conviene usar solo quesos duros. Una mezcla de queso cremoso o mozzarella con un poco de rallado mejora muchísimo la textura.

