El “Mexit”, aquel quiebre histórico que en 2020 marcó la salida del príncipe Harry y Meghan Markle de la familia real británica, acaba de dar un giro inesperado. El pasado 8 de diciembre se conoció que el duque de Sussex logró una victoria clave en su prolongada batalla legal para recuperar su esquema de seguridad en el Reino Unido, un reclamo que siempre consideró central para poder volver al país con tranquilidad.
Desde que renunció a su rol como miembro activo de la realeza, Harry perdió la custodia policial financiada por el Estado y fue reemplazada por un sistema de protección por visita, con costos privados. Para el hijo menor de Carlos III, ese modelo nunca fue suficiente. Según su postura, la falta de escoltas armados permanentes lo expone a riesgos inaceptables, especialmente cuando se trata de viajar con sus hijos, Archie y Lilibet.
Si el fallo se resolviera de manera definitiva a su favor, el gobierno británico volvería a asumir el costo de su seguridad cada vez que visite el país. Un escenario que, puertas adentro del Palacio, ya se interpreta como algo más que una cuestión logística. “Es la señal más clara hasta ahora de que Harry está preparando el terreno para pasar mucho más tiempo en Gran Bretaña, e incluso considerar establecerse allí”, aseguró una fuente de alto rango citada por medios británicos.
Meghan Markle: el último eslabón pendiente para que Harry retorne a la Corona
Sin embargo, esta posible vuelta a suelo inglés no estaría exenta de tensiones. El nuevo capítulo del Mexit reavivó las especulaciones sobre el estado del matrimonio del príncipe con Meghan Markle. De acuerdo a versiones cercanas a la pareja, la duquesa no tendría intención alguna de regresar al Reino Unido ni de abandonar los proyectos personales y empresariales que desarrolla en California.
“Harry siempre vio la protección armada como la clave para sentirse seguro junto a sus hijos en Inglaterra. Si la recupera, todo cambia”, explicó una fuente a medios ingleses. “Pero eso abre una pregunta inevitable: ¿Meghan está dispuesta a seguirlo en ese camino?”, agregó, dejando entrever que esta decisión podría convertirse en un punto de quiebre.

Otra voz cercana fue aún más contundente al señalar que un regreso sostenido de Harry al Reino Unido, sin Meghan, podría tener consecuencias irreversibles: “En resumen, podría destruirlos para siempre”.
A cinco años del quiebre con la corona, el príncipe Harry parece estar ante una encrucijada decisiva. Recuperar su seguridad no solo podría acercarlo nuevamente a su país y a su pasado real, sino también obligarlo a tomar decisiones personales que podrían redefinir su presente familiar. El Mexit, lejos de cerrarse, suma ahora un capítulo tan inesperado como delicado.


