Lograr papas crocantes al horno no depende sólo del tiempo de cocción. Aunque parezca una receta básica, hay pequeños detalles que marcan una gran diferencia en el resultado final y evitan que queden blandas o húmedas.
Con una preparación previa muy simple y sin ingredientes raros, es posible conseguir papas bien doradas por fuera y tiernas por dentro, ideales para acompañar cualquier plato o comer solas.
Esta versión retoma un clásico de la cocina diaria y suma algunos trucos clave para mejorar la textura sin complicar la receta ni sumar pasos innecesarios.
Ingredientes
-1 kg de papas
-Aceite
-Sal
-Pimienta
-Pimentón, ajo en polvo o romero (opcional)
Cómo prepararlas
Lavar bien las papas y cortarlas en gajos o cubos parejos, sin quitar la cáscara. Hervirlas en agua con sal durante 8 a 10 minutos, hasta que estén apenas tiernas. Escurrir bien. Colocarlas en una fuente para horno, condimentar y rociar con aceite. Llevar a horno fuerte (200 °C) durante 30 a 40 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción, hasta que estén bien doradas.
4 trucos infalibles
1-Secarlas bien después del hervor: la humedad es el principal enemigo de la crocancia.
2-No amontonarlas en la bandeja: si están muy juntas, se cocinan al vapor y no se doran.
3-Golpe de horno final: subir la temperatura los últimos 5 minutos ayuda a que queden bien crocantes.
4-Moverlas lo justo: darlas vuelta una sola vez permite que se forme una buena costra.

