Cuando se piensa en recetas con papa, casi siempre aparecen las mismas opciones: puré, papas fritas o papas al horno. Sin embargo, existe una alternativa simple que permite variar el menú sin sumar dificultad y con un resultado muy atractivo: las papas aplastadas.
Esta preparación combina dos texturas en un solo plato. Por un lado, quedan tiernas y cremosas por dentro; por otro, bien doradas y crocantes por fuera. El secreto está en hervirlas primero y luego aplastarlas suavemente antes de llevarlas al horno, logrando una superficie irregular que se dora mejor.
Además de ser fáciles de hacer, las papas aplastadas tienen una presentación distinta, ideal para salir de lo habitual. Funcionan como guarnición para carnes, pollo o pescado, pero también pueden servirse solas, acompañadas con alguna salsa o un topping simple.
Ingredientes
-1 kg de papas chicas
-Aceite de oliva
-Sal y pimienta
-Ajo en polvo, pimentón o romero (opcional)
-Queso rallado o hierbas frescas (opcional)
Cómo prepararlas
1-Lavar bien las papas y hervirlas con cáscara en agua con sal hasta que estén tiernas.
2-Escurrirlas y colocarlas sobre una placa para horno previamente aceitada.
3-Aplastar cada papa suavemente con un vaso o un tenedor, sin desarmarlas del todo.
4-Condimentar con sal, pimienta y un buen chorro de aceite de oliva.
5-Llevar a horno fuerte (200 °C) durante 35 a 40 minutos, hasta que estén bien doradas.
Si se desea, sumar queso rallado o hierbas frescas y gratinar unos minutos más.
Tip GENTE
Para que queden realmente crocantes, es importante no amontonarlas en la placa y evitar aplastarlas demasiado. Cuanto más irregular quede la superficie, mejor se doran y más textura ganan al salir del horno.

