Pampita volvió a demostrar por qué es una de las referentes indiscutidas de estilo en la Argentina: para celebrar su cumpleaños en México, eligió un look que combinó glamour absoluto, sensualidad elegante y un guiño perfecto al escenario soñado de la noche.
En una fiesta íntima, con impronta boho chic y espíritu playero frente al mar, la modelo y conductora se convirtió en el centro de todas las miradas con un vestido impactante que brilló tanto como la ambientación del festejo.
El protagonista fue un vestido largo, al cuerpo, de silueta ceñida y efecto “segunda piel”, diseñado para destacar su figura con sofisticación.

En tono plata total, la pieza se llevó todos los aplausos por su confección: estaba completamente bordada con paillettes y pedrería, formando un entramado de relieves con motivos orgánicos que recuerdan flores y arabescos. El resultado fue un efecto joya que reaccionaba a cada destello de luz y acompañaba el movimiento natural del cuerpo, ideal para una noche al aire libre, con el mar de fondo y un clima de celebración relajada pero súper cuidada.
En cuanto al diseño, Pampita apostó por una sensualidad moderna y equilibrada. El vestido incluía un cuello alto que sumaba elegancia y una terminación pulida, pero el gran detalle fashionista apareció en los laterales: cut outs marcados a la altura de la cintura, que dejaban ver piel de manera estratégica y elevaban la apuesta con un toque contemporáneo.
Lejos de ser un recurso exagerado, las aberturas lograban un balance perfecto entre sofisticación y audacia, logrando que el look se sintiera nocturno y festivo, sin perder la armonía que exige un contexto playero.
Los accesorios acompañaron en clave minimalista y brillante, reforzando la idea de “menos es más”. Pampita eligió joyería plateada a tono, con aros colgantes y un brazalete tipo cuff que completó el estilismo con un guiño moderno. Todo estuvo pensado para no competir con el vestido, sino potenciarlo: cuando la prenda tiene ese nivel de detalle y textura, el secreto está en sumar complementos precisos.

El beauty look también se alineó con la escena mexicana: pelo suelto, con ondas naturales y un aire relajado, dejando que el viento hiciera lo suyo y aportara movimiento en cada foto. El maquillaje, luminoso y fresco, resaltó su sonrisa y el bronceado, sumando esa cuota de naturalidad que convierte a un look de fiesta en algo deseable y real.
En definitiva, Pampita eligió un estilismo que fue un acierto total para una noche boho frente al mar: glam, brillo y recortes en su medida justa. Una elección que confirma que, cuando se trata de celebrar, ella sabe exactamente cómo hacerlo con sello propio.
Fotos: Grand Palladium Select Costa Mujeres / Palladium Hotel Group
Mirá También

