Maru Botana compartió una de esas recetas que invitan a bajar un cambio y disfrutar del momento: tartafrolla de durazno, rústica, dulce y profundamente reconfortante. De las que se comen tibias, con una bocha de helado al costado, y se vuelven el centro de la mesa.
Con una masa delicada a base de almendras molidas y un relleno de duraznos bien jugosos, esta tarta combina textura, aroma y sabor en equilibrio perfecto. Ideal para una merienda especial o como postre para compartir.

Ingredientes
Para la masa:
- 250 g de almendras molidas
- 125 g de harina 0000
- 250 g de azúcar
- 4 yemas
- 125 g de manteca blanda
- 1 pizca de sal
Para el relleno:
- 5 duraznos cortados en gajos
- 2 tazas de azúcar morena
- Manteca para el molde
Preparación
- En una sartén, colocar los duraznos con el azúcar morena y cocinar a fuego bajo hasta que estén bien jugosos. Reservar.
- Para la masa, unir todos los ingredientes con la punta de los dedos, sin amasar en exceso.
- Forrar un molde de 26 cm previamente enmantecado, reservando una parte de la masa para el final. Formar un pequeño borde.
- Llevar la base al horno precalentado a 170/180 °C hasta que esté dorada.
- Retirar, cubrir con los duraznos cocidos y desarmar el resto de la masa por encima, como un crumble.
- Volver al horno hasta que la superficie esté bien dorada y tentadora.
- Dejar entibiar, desmoldar y servir.


