Mantener un buen aroma en casa no es solo una cuestión estética: el olor del hogar influye directamente en el estado de ánimo y la sensación de bienestar. Sin embargo, muchos ambientadores comerciales contienen químicos que pueden resultar invasivos o irritantes. Por eso, cada vez más personas buscan alternativas naturales que sean efectivas y fáciles de aplicar.
Uno de los trucos más simples es ventilar correctamente. Abrir ventanas durante al menos 10 minutos al día renueva el aire y elimina olores acumulados, incluso en invierno o en días calurosos. La ventilación cruzada, abriendo ventanas en distintos puntos de la casa, potencia este efecto y ayuda a mantener un ambiente fresco durante más tiempo.
Las plantas aromáticas son aliadas naturales del buen olor. Lavanda, romero, menta o albahaca perfuman el ambiente de forma sutil y constante, además de aportar un toque decorativo. Colocarlas cerca de ventanas o en la cocina permite que el aroma se libere de manera natural, sin necesidad de aerosoles.
Otra solución efectiva es el uso de ingredientes caseros como el bicarbonato de sodio y el vinagre. El bicarbonato absorbe olores en heladeras, placares y baños, mientras que el vinagre neutraliza aromas fuertes en la cocina. Colocar pequeños recipientes con bicarbonato en puntos estratégicos es un truco simple y muy económico.
Los cítricos también son grandes aliados. Cáscaras de naranja, limón o mandarina pueden hervirse en agua para crear un perfume natural para el hogar. Este vapor aromático se distribuye por los ambientes y deja una sensación de limpieza inmediata. Incluso se puede agregar canela o clavo de olor para intensificar la fragancia.
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Las telas del hogar suelen ser una fuente de olores persistentes. Cortinas, alfombras y sillones absorben aromas de comida, humedad o mascotas, por lo que es importante lavarlos o aspirarlos con frecuencia. Un spray casero con agua y unas gotas de aceite esencial puede utilizarse para refrescar textiles sin dañarlos.
Por último, mantener el orden y la limpieza diaria es clave. La acumulación de basura, platos sucios o ropa húmeda genera malos olores difíciles de eliminar. Sacar la basura a diario, secar bien los trapos y limpiar las superficies de la cocina evita que el aroma desagradable se instale en el hogar.
Lograr que la casa huela bien todo el día no requiere grandes gastos ni productos sofisticados. Con ventilación, plantas, ingredientes naturales y hábitos simples, es posible mantener un aroma fresco y agradable de manera constante.
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