En el norte argentino, lejos de los circuitos turísticos más masivos, hay un destino que sorprende por su escala y por su riqueza natural. El Bañado La Estrella, en la provincia de Formosa, se posiciona como uno de los humedales más imponentes de Sudamérica y fue elegido como una de las Siete Maravillas Naturales del país.
Ubicado al norte de la localidad de Las Lomitas y atravesado por el trópico de Capricornio, este ecosistema forma parte de la subregión del Chaco semiárido. Permanece inundado gran parte del año debido a las lluvias y a los desbordes del río Pilcomayo, que modelan su paisaje cambiante.
Con una extensión cercana a las 400.000 hectáreas —unos 4.000 kilómetros cuadrados—, es el segundo humedal más grande de la Argentina, solo detrás de los Esteros del Iberá. Su largo varía entre 200 y 300 kilómetros y su ancho oscila entre 10 y 20 kilómetros. La reserva protegida abarca unos 220 kilómetros de largo por 20 de ancho en el noroeste formoseño.

Un paisaje que impacta
El escenario combina lagunas abiertas, palmares y los característicos “champales”: bosques anegados cubiertos por enredaderas que crean una postal selvática y singular. Cuando cae el sol, el cielo se refleja sobre el agua y transforma el entorno en un espectáculo ideal para la fotografía y la contemplación.
La fauna es otro de sus grandes tesoros. En los recorridos es habitual observar carpinchos, yacarés, boas curiyú y corzuelas. Además, el humedal alberga más de 300 especies de aves. Entre ellas sobresale el jabirú, la cigüeña más grande de América, que encuentra en este ambiente un hábitat privilegiado.
Qué se puede hacer en el Bañado La Estrella
Una de las puertas de entrada es Fortín La Soledad, a 65 kilómetros de Las Lomitas por la ruta provincial 32 (de tierra). Desde allí se organizan excursiones en canoa o lancha para internarse en los riachos y descubrir los distintos ambientes del humedal.
También se realizan cabalgatas y caminatas guiadas por pobladores locales, que comparten su conocimiento sobre la flora, la fauna y la dinámica del agua. En la zona hay opciones de alojamiento y propuestas gastronómicas para quienes desean pasar la noche y extender la experiencia.
El turismo comunitario ocupa un lugar central. Se puede participar en salidas y charlas junto al pueblo pilagá, que transmite su vínculo ancestral con el río Pilcomayo y su mirada sobre el territorio.

Otro acceso es El Vertedero, a 45 kilómetros de Las Lomitas por la ruta provincial 28 asfaltada. Allí se observan las obras hidroviales que regulan el manejo del agua y se realizan jornadas de avistaje de aves, pesca deportiva en sectores habilitados y safaris fotográficos, especialmente al atardecer.
Cómo llegar
Para visitar el Bañado La Estrella primero hay que llegar a Las Lomitas, ubicada a 300 kilómetros de la ciudad de Formosa por la ruta nacional 81. Desde allí parten los dos accesos principales: Fortín La Soledad y El Vertedero.
Quienes no viajan en vehículo propio pueden tomar micros que conectan la capital formoseña con Las Lomitas. Además, existen excursiones organizadas desde la ciudad de Formosa y también desde Resistencia, en la provincia del Chaco.
Mirá También

