La boda de Adriana “Titina” Vázquez y Juan Gallo se convirtió en uno de los eventos sociales del fin de semana. La abogada y fashion blogger celebró su casamiento en una fiesta en Punta del Este, Uruguay, repleta de amigas íntimas y figuras del espectáculo, y entre ellas sobresalieron dos invitadas con estilos tan distintos como complementarios: Verónica Lozano y Zulemita Menem.
El look de Vero Lozano
Vero eligió un diseño de su propia colección, Verónica Lozano by Natalia Antolín, que resumió a la perfección su impronta: sofisticación, brillo y un romanticismo moderno. Su look combinó un top de manga larga completamente bordado en un tono champán suave, con destellos de pedrería que reflejaban la luz sin perder elegancia. El cuello redondo y el calce ceñido enmarcaron su figura con un aire glamoroso y actual.

La pieza central del outfit fue la falda de tul en color durazno, formada por varias capas livianas y volantes asimétricos que generaron una caída fluida y etérea.
El contraste entre la estructura del top y el movimiento vaporoso de la falda logró un equilibrio perfecto para una celebración al aire libre. Un cinturón ancho de cuero dorado —con una hebilla prominente— aportó un toque contemporáneo y definió la silueta. Para completar, la conductora llevó el cabello suelto, con ondas suaves y un balayage que reforzó la paleta cálida del conjunto.

El look de Zulemita Menem
Zulemita Menem, en cambio, apostó por la sobriedad audaz del negro absoluto, con un diseño de noche que jugó con las transparencias y las texturas. Su vestido presentó un recorte lateral profundo, bordeado por encaje floral, que dejó a la vista parte de la cintura y la espalda. Ese detalle, sumado al contraste entre las zonas opacas y las transparencias estratégicas, construyó un look de elegancia vanguardista, con una sensualidad precisa y sin excesos.

Ambas compartieron sonrisas, abrazos y fotos junto a la novia, quien también lució un diseño de espíritu romántico con flores bordadas y transparencias, ideal para una celebración en la naturaleza.

En la noche de Punta, cada una de las invitadas expresó su propio sello: mientras Lozano apostó por la luminosidad suave y los tonos cálidos, Menem se inclinó por la contundencia del negro y un minimalismo dramático que capturó todas las miradas.
La combinación de estilos no hizo más que potenciar la atmósfera del festejo: una boda íntima, cuidada en cada detalle y con ese toque de glamour que aparece cuando lo auténtico y lo personal se vuelven protagonistas.
El vestido de la novia
El vestido de Titina es del reconocidísimo diseñador Javier Saiach, pertenece a la línea de Alta Costura y está confeccionado íntegramente en tulle color off-white, con bordados y calados Richelieu realizados a mano en hilos de seda natural. Las flores en relieve, con volumen y textura, recorren la pieza generando un efecto etéreo y sofisticado.
La espalda, protagonista del diseño, se construye a partir de líneas triangulares bordadas que afinan la cintura y dibujan un escote geométrico de sensualidad sutil. Una creación donde la artesanía, la femineidad y el diseño conviven en perfecta armonía.



