En Pinamar, uno de los destinos más emblemáticos del verano argentino, surge una nueva forma de entender el descanso. Lejos del ruido, Zentiva Pinamar Hotel se presenta como un refugio de lujo pensado para quienes buscan vivir el verano desde otro lugar. Más consciente, más sensorial y conectado con la naturaleza.

Rodeado por el bosque y a cerquita del mar, el hotel propone una estadía donde el confort y el diseño se complementa con el entorno. Su arquitectura moderna, espacios amplios, luminosos, invitan a relajarse y disfrutar sin estridencias. Cada rincón está diseñado para generar una sensación de calma, equilibrio y bienestar, valores que atraviesan toda la experiencia Zentiva.

Espacio para renovar las energías
El descanso se potencia a través de una propuesta de servicios pensados para el disfrute pleno. El área de Spa & Wellness funciona como un verdadero santuario de relajación, con circuitos que incluyen piscina climatizada cubierta, jacuzzi, sauna seco y húmedo, duchas especiales y espacios de descanso que invitan a una pausa profunda. A esto se suma una cuidada selección de masajes y tratamientos personalizados, diseñados para renovar energías y reconectar con el cuerpo.

Para quienes buscan momentos al aire libre, la terraza del hotel se convierte en uno de los espacios más destacados. Con una piscina climatizada exterior y vistas privilegiadas, al bosque. Un lugar ideal para disfrutar del atardecer entre los pinos.

El bienestar también se vive en movimiento. El gimnasio, moderno y completamente equipado, permite mantener la rutina de entrenamiento durante la estadía. Además, podes utilizar el servicio de alquiler de bicicletas y pedalear por el bosque, respirar aire puro y llegar al mar casi sin darse cuenta.

Más que un hotel, Zentiva Pinamar es una forma de habitar el verano. Un espacio donde el lujo se expresa con sutileza, el confort se vuelve protagonista y cada detalle está pensado para transformar la estadía en un recuerdo memorable. Porque cuando el diseño, el entorno y el bienestar se encuentran, el descanso deja de ser solo una pausa y se convierte en una experiencia.