El periodismo deportivo argentino despide a una de sus voces más reconocidas. Este lunes por la mañana se conoció la muerte de Marcelo Araujo, relator que marcó una época en la televisión y que durante décadas acompañó a millones de argentinos en las transmisiones de fútbol.
Su estilo enfático, su presencia en programas centrales del deporte y algunas frases que quedaron en la memoria colectiva lo convirtieron en una figura emblemática del relato futbolero.
Araujo construyó una extensa trayectoria en radio y televisión, pero su momento más recordado llegó en la pantalla chica. Durante años fue una de las voces principales del fútbol argentino televisado y logró instalar un estilo propio que definió buena parte de las transmisiones deportivas de los años noventa y principios de los 2000.

El relator alcanzó gran popularidad por su participación en Fútbol de Primera, el programa que dominó la televisión deportiva durante más de una década. Entre 1989 y 2004 fue el encargado de relatar el partido principal de cada fecha del campeonato local, una cita que se volvió un clásico para los hinchas. En ese ciclo formó una dupla muy recordada con el periodista Enrique Macaya Márquez, con quien protagonizó algunos de los momentos más comentados de las transmisiones.
Con un tono apasionado y una impronta televisiva muy marcada, Araujo supo transformar el relato en un espectáculo propio. Sus intervenciones y comentarios generaban repercusión entre los fanáticos y también entre quienes seguían el fútbol desde sus casas cada fin de semana. Entre las expresiones que quedaron asociadas a su figura aparece la recordada frase “¿Estoy crazy, Macaya?”, que con el tiempo se convirtió en una de las muletillas más citadas del relato deportivo argentino.
Su carrera no se limitó a ese ciclo. A lo largo de los años relató encuentros de torneos locales e internacionales y fue parte de diferentes proyectos vinculados a la televisación del fútbol. También integró el equipo de Fútbol para Todos, el ciclo que comenzó en 2009 y que transmitió los partidos del campeonato argentino a través de la TV abierta.

Más allá de los cambios en los formatos de transmisión y de las distintas etapas del fútbol televisado, Araujo continuó siendo una referencia para el público que creció escuchando sus relatos. Para muchos hinchas, su voz quedó inevitablemente ligada a los resúmenes del domingo por la noche y a una etapa muy particular del fútbol argentino en la televisión.
Había nacido en Villa Crespo, Buenos Aires, el 12 de junio de 1947. Su nombre real era Lázaro Jaime Zilberman, aunque con el paso de los años su nombre artístico terminó imponiéndose en el ambiente del periodismo deportivo.
La noticia de su fallecimiento generó repercusiones entre colegas, periodistas y seguidores del fútbol que recordaron su extensa carrera frente al micrófono. Con su partida, el periodismo deportivo pierde a uno de los relatores que ayudaron a moldear la forma en que el fútbol se contó en la televisión argentina durante varias décadas. Su estilo, sus frases y su presencia en ciclos emblemáticos dejaron una huella que todavía permanece en la memoria de los hinchas.
