No escribió una sola palabra, pero dijo mucho. En medio de horas decisivas para la salud de su hijo, Macarena Collantes, la mamá de Bastián Jeréz, hizo este martes un posteo en sus redes sociales que conmovió a todos los que siguieron de cerca la evolución del nene de 8 años, gravemente herido tras el violento accidente ocurrido el pasado 12 de enero en La Frontera de Pinamar.
La imagen, compartida en sus historias de Instagram, mostró a Bastián posando con un traje de Hulk. De pie, con el puño flexionado y el brazo levantado en señal de fuerza, el nene apareció vestido con una remera verde que simuló el torso musculoso del superhéroe, short de jean y zapatillas blancas. Detrás, una ventana iluminada con luces cálidas completó una escena simple, doméstica y profundamente simbólica.
El gesto no pasó inadvertido. Hulk, el personaje que se transformó y resistió incluso en los peores escenarios, pareció convertirse en una metáfora directa de la lucha que hoy da Bastián por su vida. Sin texto, sin consignas explícitas, la imagen funcionó como un mensaje contundente: resistencia, fuerza y esperanza.

Un nene que sigue peleando
Bastián continúa internado en estado crítico en el Hospital Materno Infantil de Mar del Plata, adonde fue trasladado en helicóptero pocos días después del accidente. El brutal impacto le provocó una hemorragia abdominal severa y una grave lesión en el hígado, además de otras heridas de extrema consideración.
El último sábado, el nene fue sometido a su sexta cirugía desde el choque. Según informó el parte médico oficial, la intervención resultó exitosa, aunque su cuadro sigue siendo delicado y requiere monitoreo permanente. Desde entonces, la familia mantuvo el pedido de cadenas de oraciones para acompañar su evolución.
El posteo de Macarena llega en ese contexto. No se trata de un anuncio médico ni una actualización clínica, sino una imagen de Bastián previo al choque, del nene fuerte que jugaba, se disfrazaba y soñaba. Una forma de traerlo de nuevo al centro de la escena, más allá del parte médico y de la causa judicial.

El accidente y la causa
El choque ocurrió el 12 de enero, cuando una camioneta Volkswagen Amarok impactó contra un UTV en La Frontera de Pinamar. En el vehículo todoterreno viajaban Bastián, su papá Maximiliano Jeréz, dos hermanas de 7 y 9 años —también heridas en el siniestro— y Naomi Quiróz, la joven de 24 años que conducía el UTV.
Por el hecho quedaron imputados Quiróz, Maximiliano Jeréz y el conductor de la Amarok, el empresario juninense Manuel Molinari, quien viajaba junto a su novia al momento del choque. La causa se investiga bajo la carátula de lesiones culposas agravadas y continúa en plena etapa de producción de pruebas.
Mientras la Justicia avanza con pericias y definiciones procesales, la familia de Bastián quedó atrapada en otra batalla, mucho más urgente y dolorosa: la de esperar cada parte médico, cada señal mínima de mejora.
Un mensaje sin palabras
La historia publicada por Macarena Collantes no necesita explicación. La imagen del nene vestido de Hulk, con el gesto de fuerza, recorrió redes y grupos de WhatsApp como un símbolo de la pelea que sigue dando el chiquito desde una cama de hospital.
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