A más de dos meses del accidente que conmocionó a Pinamar, la salud de Bastián Jeréz continúa siendo motivo de preocupación. Este lunes 23 de marzo, su mamá, Macarena Collantes, reapareció en redes sociales con un mensaje cargado de fe en el que reveló cuál era el principal problema que enfrentaba el nene de 8 años: el funcionamiento de sus intestinos.
A través de una historia que compartió en WhatsApp y replicó en Instagram, la mujer apeló a la solidaridad de sus seguidores y pidió que no dejaran de rezar por su hijo. “Sigamos pidiendo por la recuperación de Basti, no dejemos de pedir por él”, comenzó diciendo.
Luego, explicó con claridad el cuadro que atravesaba el menor: “Pidamos por su pancita que esos intestinos comiencen a funcionar como Dios lo mandó a este mundo”. En el mismo mensaje, sostuvo su esperanza en una mejora: “Todo se regenera y vuelve a funcionar como él lo creó desde que estaba en mi vientre”.
El posteo cerró con una frase íntima y emotiva dedicada a su hijo: “Te lo pedimos en el nombre poderoso de Jesús amén... te amo Bas todo va estar bien”.

El difícil momento que atraviesa la familia
Días antes, Collantes ya había compartido una serie de publicaciones en las que relató el duro proceso que vivió su familia desde el accidente ocurrido el 12 de enero en La Frontera.
“Hoy quiero tomarme un momento para agradecer. Han sido días muy difíciles desde el accidente de mi hijo Bastián. Días de mucho miedo, incertidumbre y dolor, pero también días en los que pudimos sentir algo muy poderoso: el amor, la solidaridad y las oraciones de tantas personas”, escribió en aquel momento.
En esa misma línea, destacó el acompañamiento recibido: “Quiero agradecer profundamente a cada familiar, amigo, conocido y también a quienes sin conocernos se acercaron con un mensaje, una oración o un pensamiento para mi hijo. Cada palabra de aliento y cada gesto de apoyo nos dio fuerza para seguir adelante en los momentos más duros”.

Accidente y traslados
El cuadro de Bastián se enmarcó en las graves consecuencias del choque ocurrido el 12 de enero, cuando viajaba en un UTV junto a su papá, Maximiliano Jeréz, dos nenas de 7 y 9 años —también heridas— y Naomi Quiroz, la joven de 24 años que conducía el vehículo.
El impacto se produjo contra una camioneta Volkswagen Amarok manejada por el empresario juninense Manuel Molinari, quien circulaba con su novia. Según trascendió, ambos conductores dieron positivo en los test de alcoholemia realizados tras el accidente.
El nene permaneció internado en Mar del Plata desde el 15 de enero hasta el 9 de febrero, cuando fue trasladado al Hospital Italiano de San Justo, donde continuó con su recuperación.
La causa judicial avanzó bajo la carátula de lesiones culposas agravadas y tuvo como imputados a los conductores involucrados, incluida la joven que manejaba el UTV y el propio padre del menor.
Mientras tanto, la familia siguió aferrada a la fe y al acompañamiento de la gente, en medio de un proceso largo y complejo. El mensaje de su mamá dejó en claro que, aunque el camino era difícil, la esperanza seguía intacta.
Mirá También
