El nombre de Nick Reiner vuelve a generar impacto en Hollywood, esta vez lejos de los flashes y envuelto en un silencio inquietante. A tres semanas del crimen que conmocionó a Los Ángeles, el hijo del reconocido director Rob Reiner atraviesa una nueva etapa dentro del sistema penitenciario: ya no está bajo vigilancia por riesgo de suicidio, aunque su vida continúa marcada por un régimen de control absoluto, aislamiento total y monitoreo constante.
Según pudo confirmar PEOPLE en exclusiva a través de una fuente del sheriff del condado de Los Ángeles, Nick Reiner, de 32 años, fue retirado recientemente del protocolo de vigilancia suicida en el Centro Correccional Twin Towers, donde permanece detenido desde el 15 de diciembre.
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Cabe mencionar que cuando ingresó al sistema carcelario, fue ubicado de inmediato bajo supervisión extrema, una medida habitual en casos de alto perfil y con antecedentes de salud mental.

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Aunque ya no porta la bata antisuicidio que debía usar en todo momento, la rutina de Reiner sigue siendo estricta y solitaria. Actualmente permanece en la Vivienda de Alta Observación (HOH), un sector reservado para internos considerados especialmente vulnerables o sensibles. Allí, debe vestir una camisa amarilla y pantalones azules, uniforme que identifica a los reclusos bajo protocolos especiales.
Nick Reiner no puede comunicarse con otros internos ni con el exterior. Según fuentes policiales, solo tiene permitido interactuar con su abogado y con personal autorizado de la cárcel. Sale de su celda únicamente para comparecer ante el tribunal o por razones médicas, siempre escoltado por un sargento y bajo grabación constante mediante una cámara que porta el oficial a cargo.
“Es un caso de altísimo perfil y no se puede permitir que nadie interfiera ni lo interrogue”, explicó una fuente cercana a la investigación, en referencia a las estrictas medidas que rodean su detención.

Vigilancia constante y salud mental
Aunque fue retirado de la lista de riesgo suicida, Reiner continúa alojado en la unidad de salud mental del penal, una de las dos torres especialmente destinadas a este tipo de internos. Allí, permanece solo en su celda las 24 horas del día y es monitoreado cada 15 minutos.
De acuerdo con la misma fuente del sheriff, médicos y profesionales de la salud mental determinaron que Nick padece una “discapacidad mental”, motivo por el cual sigue bajo observación permanente. “No ha presentado problemas significativos para comer ni dormir, pero todas sus comidas las recibe y consume solo, dentro de su celda”, detallaron.
El trasfondo judicial
Nick Reiner enfrenta dos cargos de asesinato en primer grado por la muerte de sus padres, Rob Reiner, de 78 años, y la fotógrafa Michele Singer Reiner, de 70, quienes fueron hallados sin vida en su casa de Brentwood el 14 de diciembre. La fiscalía también presentó una agravante por el presunto uso de un cuchillo en el crimen.
Por el momento, no será trasladado ni liberado del régimen de alta observación a menos que un juez o una audiencia judicial lo disponga. Su abogado no respondió a las consultas de la prensa.
Entre rejas, bajo vigilancia y envuelto en un hermetismo absoluto, la vida de Nick Reiner transcurre hoy lejos del apellido ilustre que lo marcó. Sin riesgo inmediato de suicidio, pero aún bajo un estricto control mental y físico, su presente carcelario abre nuevos interrogantes sobre su estado, su futuro judicial y el oscuro capítulo que sacude a una de las familias más conocidas de Hollywood.

