Un escenario de horror sacudió la tranquilidad del barrio La Unión, en Ezeiza, tras el hallazgo del cuerpo de Malena Maidana. Luego de una veloz investigación, la policía allanó el domicilio del principal sospechoso, donde se incautaron elementos que podrían ser definitivos para el avance de la causa.
La víctima, una joven madre de 26 años, fue atacada salvajemente mientras realizaba una caminata cerca de la medianoche del domingo. El cadáver fue descubierto por un vecino que salió a sacar la basura y se encontró con la mujer ensangrentada sobre la calle Manuel Andrada.

Tras el aviso al 911, los peritos constataron la saña del agresor: "Estaba boca abajo, sin vida en un charco de sangre. Tenía varias puñaladas en la espalda, en el cuello y en la nuca. Todas fueron por detrás", confirmó una fuente vinculada al caso.
El avance de la pesquisa permitió identificar y detener a Nahuel de LH, un joven de 22 años, tras un procedimiento en una propiedad ubicada sobre la calle Alberti al 100, en el mismo barrio donde ocurrió el homicidio.
Durante el allanamiento, los efectivos lograron recolectar pruebas materiales que lo vinculan con el hecho. En el interior de la casa se secuestraron varios cuchillos y la vestimenta que el sospechoso habría utilizado esa noche.
Los investigadores notaron un detalle clave: las zapatillas tenían manchas de sangre, aunque tanto el calzado como la ropa habían sido lavados para intentar borrar los rastros.

La reconstrucción mediante cámaras de seguridad fue vital para el expediente. Un primer registro de las 20:45 muestra a Maidana caminando con una pequeña mochila, mientras que un segundo video, captado a las 23:48, registró el audio del momento del ataque.
Si bien la imagen no muestra el crimen, sí se escuchan los gritos desgarradores y las súplicas de la joven. Las autoridades advirtieron que, según las grabaciones, el agresor pasó caminando por delante de ella y luego la esperó para emboscarla.
Andrés, padre de la joven asesinada, aportó un dato que sumó indignación al caso: confirmó que su hija "tiene un hijo de 3 años que este fin de semana estaba en casa de su padre" y denunció el robo de un iPhone 16 que Malena llevaba consigo.
Aunque el móvil del robo fue descartado porque el celular fue hallado posteriormente mediante geolocalización, la situación tomó un giro inesperado. El teléfono estaba en poder de una de las enfermeras que acudió en la ambulancia para asistir a la víctima. Por este hurto, la mujer de 54 años quedó aprehendida, junto al chofer y una médica.
Actualmente, la investigación se encuentra bajo la órbita de la UFI N°3, especializada en violencia de género y encabezada por María Lorena González, mientras se intenta determinar si el detenido padece problemas mentales.
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