La investigación penal contra el empresario Marcelo Porcel, acusado de abusar de alumnos del colegio Palermo Chico, ha sumado nuevos y estremecedores detalles esta semana. A través de declaraciones en Cámara Gesell, tres menores aportaron sus testimonios, elevando a 10 el número de chicos vinculados al expediente provenientes de nueve familias denunciantes.
La repugnante frase que utilizaba Marcelo Porcel con los menores
Uno de los puntos más impactantes de las recientes declaraciones fue la revelación de la frase que Porcel utilizaba para presionar a las víctimas. Según uno de los jóvenes que declaró ante la Justicia, el empresario solía decirles: “A mí me gustan los pibes que tienen códigos, los que saben cuando callarse”.

Los relatos de los menores presentan coincidencias sobre la gravedad de los hechos: denunciaron toqueteos, masajes, manoseos y contacto con las partes íntimas, situaciones que ocurrían mientras eran menores de edad. Además, se señaló la provisión de alcohol como una constante en estos encuentros. Uno de los denunciantes pudo romper el silencio recién tres años después de los hechos, tras atravesar un cuadro psicológico complejo.
Fiestas y desafíos con dinero
De acuerdo a la investigación liderada por el fiscal Pablo Turano y el juez Carlos Bruniard, los hechos habrían ocurrido entre 2022 y 2024. Porcel organizaba reuniones en su domicilio de la calle Godoy Cruz y en su oficina de la Avenida del Libertador. En estos lugares, los chicos —compañeros de los hijos del acusado— participaban en juegos y desafíos que incluían premios en dinero.

Las pruebas en los celulares
La justicia cuenta con evidencia física clave hallada en dos teléfonos celulares marca XIAOMI secuestrados en el domicilio del imputado. Peritos de la División Análisis y Pericias Tecnológicas (DAPT) identificaron cinco imágenes comprometedoras.
Entre el material hallado se encuentra la foto de un adolescente “desnudo de frente y de cuerpo entero bajo la ducha”, la cual aparenta ser una captura de pantalla de una cámara oculta.
Otra imagen muestra a un chico vistiéndose al lado de una cama. Una de las víctimas y sus padres reconocieron el lugar de las fotos como el baño que usaban los menores cuando se quedaban a dormir en el departamento de la familia Porcel.
Situación judicial del imputado
A pesar de la gravedad de las acusaciones y las pruebas encontradas, Marcelo Porcel permanece en libertad, aunque bajo estrictas restricciones. El juez le impuso una prohibición de acercamiento de 300 metros hacia las víctimas, el Colegio Palermo Chico y el club GEBA.
Sin embargo, el empresario ya ha cometido dos faltas a las condiciones impuestas:
- Cambio de domicilio sin aviso: Se mudó de su departamento en la calle Godoy Cruz a uno en la calle Demaría sin notificar a la justicia.
- Irregularidades en viajes: Informó que regresaría de un viaje a Uruguay el 5 de enero, pero lo hizo el 19 de diciembre sin dar aviso previo.

Se espera que en un plazo estimado de 20 a 25 días, una vez concluidas las pericias psicológicas de los menores, el juez Bruniard convoque a Porcel a declaración indagatoria.


